Abstencionismo, enemigo de la democracia.


Maria Gil.
18/10/20.

Para la izquierda, hoy en día es muy complicado ganarle una elección a la mafia del poder hidalguense, quien solo sabe ganar elecciones, a través de trampas, es decir, por medio de la compra del voto y el clientelismo político.

En efecto, es muy difícil competir contra el poder económico del Estado, ya que el gobierno utiliza el dinero de la ciudadanía en contra de la ciudadanía; sin embargo, cuando los ciudadanos votan de manera aplastante como sucedió en el 2018, ni todo el dinero del gobierno puede contra la voluntad del pueblo. 

Actualmente la democracia en Hidalgo enfrenta dos problemas graves. El primero es la división del voto, ya que con la existencia de tantos partidos políticos comprados por el gobierno, la votación de la oposición se divide entre candidatos sin posibilidades de triunfo, mientras que el partido en el poder cuenta con un voto duro y una maquinaria electoral que se aprovecha de la ignorancia y la pobreza de las personas para comprar voluntades.

El segundo gran problema que enfrenta nuestra democracia, es el abstencionismo por la pandemia por Covid-19, ya que se espera exista hasta un 70% de este, situación que favorece al clientelismo político y a la corrupción de las instituciones electorales, ya que cuando vota más del 50% del padrón electoral es muy difícil que el partido en el poder pueda ganar a través de sus conductas deshonestas y carentes de ética.  

Históricamente, las veces que el sistema ha sido derrotado, fue porque la ciudadanía salió a votar de forma aplastante como sucedió en la histórica elección de 2018, ya que  un fraude no puede eclipsar la voluntad del del electorado, aunque el sistema utilice  todos los recursos estatales para favorecer a determinado candidato. Simplemente no hay dinero público que alcance para comprar a tanta gente.   

Conforme a lo anterior, el verdadero reto de los hidalguenses para las elecciones municipales de 2020, es vencer al abstencionismo frente a la pandemia por COVID-19.

Se debe votar por quien uno quiera, pero se debe salir a votar.