El Efecto AMLO Ya No Alcanza: Morena Falla en Llenar la Plaza Juárez.


Jorge Montejo.

¡Qué espectáculo tan deslumbrante y memorable nos ofrecieron los candidatos de Morena en la Plaza Juárez de Pachuca, Hidalgo! Prometieron un cierre de campaña masivo, un evento que quedaría grabado en la historia. Y vaya que lo fue, pero no precisamente por la multitudinaria asistencia que esperaban.

Al más puro estilo del PRI, los inconfundibles "acarreados" comenzaron a llegar desde distintas dependencias públicas. ¡Qué despliegue de logística! Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando, a pesar de todos los esfuerzos y recursos invertidos, la plaza quedó lamentablemente con muchos huecos que trataron de llenarse con sillas y vallas de seguridad metálicas. La tan esperada marea humana resultó ser apenas un charquito de asistentes obligados.

Los chapulines de Morena Hidalgo, confiaban ciegamente en el efecto AMLO para arrasar en estas elecciones sin tener  ideología, carisma, ni talento, pero parece que olvidaron un pequeño detalle: la división dentro de la izquierda. Las bases cansadas de ver a decenas de chapulines expriistas brincar sin pudor alguno hacia Morena, decidieron apoyar al PT. Así, los chapulines de Morena se encontraron con una realidad diferente a la que soñaron.

Quizás pensaron que solo con el carisma prestado del presidente bastaría para conquistar corazones y votos. Pero la respuesta de la gente fue clara: no todos están dispuestos a seguir ciegamente a quienes prometen cambio mientras repiten los mismos viejos trucos de siempre.

La escena fue patética: los acarreados, con cara de pocos amigos, llenando apenas unos cuantos metros cuadrados mientras los organizadores buscaban desesperadamente un ángulo desde donde las cámaras no captaran la decepcionante asistencia. Los discursos vacíos resonaban en el aire, solo para ser absorbidos por el eco de la plaza semi vacía.

Este evento es una clara muestra de que no basta con cambiar de camiseta para ganar el apoyo popular. La gente ya no se deja engañar tan fácilmente. Los días de manipulación y acarreos, aunque no olvidados, ya no son tan efectivos como antes. Morena tendrá que aprender que no se puede construir un movimiento sólido sobre las ruinas de las viejas prácticas políticas que tanto criticaron.

Así que, mientras los chapulines de Morena saltan de un lado a otro, creyendo que el simple cambio de camiseta les dará el triunfo, la realidad les recuerda que ganar elecciones requiere mucho más que llenar plazas con acarreados y promesas vacías. Quizás, para la próxima, deberían centrarse más en ganar la confianza genuina de la gente en lugar de depender de trucos gastados y efectos prestados.