Las medicinas existen, pero no llegan: Sheinbaum culpa a la burocracia de su propio gobierno del desabasto


Jaqueline Sagaón

17 de octubre de 2026 

Mérida, Yuc., 17 de octubre de 2026.— Las medicinas existen, están en los almacenes y, según la versión oficial, solo les falta llegar a los hospitales. Esa fue, en esencia, la explicación de la presidenta Claudia Sheinbaum este sábado, al atribuir parte del desabasto en el sistema público de salud a los trámites burocráticos que frenan la distribución.

"Una parte es los procesos burocráticos, que los tenemos que simplificar al máximo, porque lo que tenemos que atender es la salud, no la burocracia", declaró la mandataria en entrevista con medios, previo a un evento de Vivienda para el Bienestar.

El diagnóstico tiene un detalle que no pasa inadvertido: la burocracia señalada no pertenece a un adversario ni a un gobierno anterior, sino al propio gobierno federal, el mismo que ha informado de compras y entregas millonarias mientras médicos, enfermeras y pacientes siguen denunciando la falta de medicamentos e insumos básicos.

No es la primera vez que la explicación apunta al trayecto entre la bodega y la farmacia. El 13 de octubre, Sheinbaum ya había reconocido "problemas de distribución de medicamentos", además de incumplimientos de algunos proveedores, y planteó modernizar los mecanismos de suministro. Cuatro días después, ese camino del almacén al paciente sigue sin fecha para recorrerse.

El viernes, en Chetumal, Quintana Roo, familiares de pacientes con cáncer le reclamaron la falta de medicamentos para quimioterapias en el Hospital Oncológico. La presidenta recibió los señalamientos y pidió información para revisar los casos.

Tras esas quejas, defendió sus recorridos por hospitales del IMSS-Bienestar como una vía para conocer las condiciones de atención sin depender únicamente de los informes oficiales. "Estoy escuchando de manera directa a los directores de hospitales, a médicos, a los pacientes", afirmó. La frase deja una conclusión involuntaria: para saber qué falta en los hospitales, la jefa del Ejecutivo tiene que ir en persona, porque los reportes de su propio gabinete, por lo visto, no bastan.

"Hemos resuelto muchas cosas, pero todavía nos falta y hay que atenderlo", reconoció.

Cuando se le preguntó si Zoé Robledo seguirá al frente del IMSS, la pregunta fue sobre una persona y la respuesta, sobre un tabulador. "Ahora hay que resolver el asunto del aumento salarial y de algunas demandas que tienen los médicos", contestó, sin pronunciarse sobre la continuidad del funcionario.

La respuesta llega después de que los trabajadores del Seguro Social rechazaran, en la consulta del 14 de octubre, el incremento salarial global de 6.8% negociado por su dirigencia sindical. Robledo anunció entonces nuevas conversaciones, mientras atiende el encargo presidencial de presentar un plan sobre demandas laborales, falta de medicamentos y escasez de personal.

Las giras han mostrado que el problema también alcanza al IMSS-Bienestar, institución distinta del IMSS, encabezada por Alejandro Svarch.

Por ahora no hay cambios en la dirección del Seguro Social ni plazo para destrabar los procedimientos que, según la propia presidenta, impiden que los medicamentos salgan de las bodegas. Mientras tanto, siguen donde la versión oficial asegura que han estado siempre: en el almacén.