Juan Castellanos.

Netflix, Amazon Prime, HBO están llenas de contenido. Pero, debemos decirlo, la crisis de la humanidad actual también alcanza a la cultura.

Como decía Jack Keroac hace menos de medio siglo, la cultura dominante solo “busca que no nos aburramos y que todos pensemos igual y miremos lo mismo”. Walter Benjamin decía que el arte en el capitalismo va perdiendo su aura: su experiencia epifánica.

La epifanía es la aparición, manifestación o fenómeno a partir del cual se revela un asunto importante. La palabra proviene del griego epiphaneia, que significa ’mostrarse’ o ’aparecer por encima’. Es decir, el arte debe mostrar, develar de un modo profundo algo.

"El aura –como apunta Benjamin– está atada a su aquí y ahora" y “su unicidad, es decir, su aura” y es destruida por el capitalismo. La reproducción técnica va destruyendo su experiencia epifánica.

Expliquémonos. En el capitalismo existe el tedio sin fin. El día a día, cotidiano, rutinario, mecánico, agobiante del mundo de todos los días es roto por la experiencia epifánica: única, inexplicable, casi mágica que rompe la gradual percepción del tiempo es rota, cae en pedazos por el arte. Entonces, los pocos que viven en la cuarentena, se aburren y miran Netflix. Pero vayamos un poco más allá. Es entendible que en estos tiempos de encierro haya crisis nerviosas pero aquí te proponemos tres discos para volar, para descansar, pero también para romper con tu cotidianidad.

El arte aniquila, rompe, hace estallar el día a día cotidiano es por esencia un acontecimiento que transgrede el curso normal de las cosas. Muy pocas obras de arte, como experiencia, rompen el curso cotidiano de las cosas. Salgamos un poco de Netflix y exploremos un poco. Te proponemos estos tres grandes discos.

Frank Zappa y The Mothers of Invetions 1974.

Frank Zappa y su banda The Mothers tuvo este concierto en 1974. Recientemente digitalizado este concierto es una obra maestra del jazz, del rock progresivo, la fusión y la ópera. No se puede mirar sin abrir la boca de asombro del virtuosismo de Zappa. Definitivamente una obra maestra que rompe la cotidianidad.


In the Court of the Crimson King, King Crimson 1971

King Crimson debutó en los años sesenta con In the court of the Crimson King disco fascinante de la banda inglesa en los orígenes del rock progresivo. De ahí Crimson influenció positivamente en el ambiente del rock a grupos como Pink Floyd, Yes, Emerson Lake and Palmer y muchos más.

Pero como en cada género, el debut es inigualable. King Crimson es la reina del rock progresivo. Ninguna banda logró lo que Robert Fripp: la psicodelia, la virtuosidad, los tonos arriesgados y, sobre todo, la genialidad de la mente de Crimson hace que que los conciertos que se presentarán en México sean memorables.


En todas las plataformas puedes buscar el disco. Dura poco menos de una hora pero te fascinará.

Here comes and the warms jets, Brian Eno 

La verdad, este disco, es futurista. Brian Eno después de romper con su banda de The Roxy Music decidió hacer este disco solista y no pudo hacer mejor. Este disco de 1973 es una maravilla futurista que parece haber sido grabado ayer. Un disco iconoclasta, total, monumental. Del rock al jazz y del progresivo a la electrónica. Es mil vez bueno.


Lo bello, según La crítica del juicio de Kant, es una experiencia única, irrepetible, sublime y epifánica. El capitalismo, con la reproducción infinita de la técnica, la producción de mercancías roba, aniquila, destruye el aura la experiencia, de lo bello con la reproducción del arte. En esencia el arte debe sorprender con la reproducción técnica se diluye dicha posibilidad.

Realmente el arte, series, película de los tiempos actuales están realizadas para entretenernos. Pero cabe la pregunta. ¿Esas series quieren transgredir y mostrarnos algo profundo? Luego de leer esta reflexión, te invito a escuchar estos tres grandes discos y salir de la cotidianidad.