29/06/21

En Hidalgo, nuevamente se discutirá el tema de la interrupción legal del embarazo. Un tema que fue discutido por la LXIV legislatura tiempo atrás y que no fue aprobado por temas meramente políticos más que por el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Al día de hoy miembros de la bancada mayoritaria subieron a la más alta tribuna del Estado de Hidalgo para saldar la deuda que tenían con las mujeres hidalguenses.

Como es de esperarse, grupos conservadores específicamente religiosos, se oponen a la despenalización del aborto, lo interesante no es su fe (que es sumamente respetable), sino la doble moral de sus acciones.

Ojala y el pensamiento religioso estuviera plagado de movimientos que inspiraran a sus adeptos a la lucha para la liberalización social. Desafortunadamente no es así, nos encontramos con algunas sectas religiosas que manipulan y lavan el cerebro.

Lejos de concientizar a sus adeptos, algunas religiones inflexibles en sus creencias se oponen al aborto generando batallas sobre los derechos de las mujeres, reduciéndolas meramente a una herramienta que no decide, solo gesta a un “ser humano” independiente de ella.

Por un lado, la Iglesia dictamina qué es pecado, pero en la tierra, las personas no se rigen por mandatos divinos, sino por acuerdos terrenales que definen que es un delito.

No obstante la gravedad de la situación, la decisión soberana de despenalizar continúa atorada, porque la Iglesia católica frena a los gobiernos, incluso a los supuestamente democráticos o de izquierda a través de campaña mediáticas a “favor de la vida”.

Es curioso como la historia se vuelve a repetir pero ahora en Hidalgo, ya que en 1980 la Iglesia católica desató un feroz ataque al PCM (Partido Comunista Mexicano) a través de organizaciones fascistas como el MURO, que integraron el Comité Nacional Provida. Muestra de ello fueron los carteles con que tapizaron tanto al Distrito Federal, como a las principales ciudades del país. Tres carteles fueron los que más circularon: el primero, con las fotografías de los diputados de la coalición de izquierda y el lema: “Estos son los que quieren legalizar el infanticidio”; otro, con fotografías de un crimen de guerra y un feto más la leyenda: “En los países que ya tienen dominados, los comunistas asesinan legalmente así; y este asesinato pretenden legalizar en los países que buscan dominar”; y el último, a todo color, una fotografía sanguinolenta de un feto destrozado: “Aborto: un crimen más del Partido Comunista” (Lamas 1981).

¿No les suena familiar? Absolutamente si, en la campaña para elegir nuevas presidencias municipales en el Estado de Hidalgo, Diputados y Diputadas que votaron a favor de la despenalización del aborto y que participaron como candidatos fueron atacados en las plataformas digitales además de que se imprimieron lonas en contra de ellos con imágenes sumamente alarmantes.

En fin, una campaña de odio que tiene pasado y que se aplica nuevamente para que no se despenalice la interrupción legal del embarazo. La pregunta es ¿Qué harán los partidos que no concuerdan con este tema de derechos? ¿Acaso apoyaran a grupos religiosos en un discurso falso de derecho a la vida cuando realmente vulneran el derecho de las mujeres a decidir?.

Hay que tener los ojos bien puestos en el Congreso Local esta semana, porque sin duda el tema político representara nuevamente un factor determinante para la aprobación del Dictamen de la ILE, es importante tener presente la ideología que representa el Partido en el Poder dentro de la vigente legislatura.

Sin duda, los intereses de la iglesia siguen afectando las decisiones del Estado pese a su separación en las reformas de Juárez ¿Hasta cuándo los derechos de las mujeres seguirán siendo tema de discusión?