Semana del periodismo chayotero en Hidalgo.



Jorge Montejo.

En el siempre innovador mundo político de Hidalgo, se celebra con gran pompa y circunstancia la semana del periodismo chayotero, un evento tan exclusivo que hasta los políticos más adinerados del poder ejecutivo, legislativo y judicial, luchan por conseguir su pase VIP.

La magia comienza con un grupo selecto de políticos que decidieron que la política es el camino más rápido hacia la riqueza. ¿Innovadores, verdad? Estos genios del capitalismo de cuates aseguran que solo los de siempre merecen estar bajo el benevolente control del gobierno, disfrutando de privilegios y persiguiendo sus intereses personales.

Claro, estos políticos emprendedores necesitan sus propios fanáticos, ¡digo, periodistas chayoteros! ¿Quién más les aplaudiría y hablaría maravillas del gobierno por unos cuantos pesos? Después de todo, ¿quién necesita la crítica constructiva cuando puedes tener elogios pagados?

Pero, atención, porque después de 94 años de maestría en el arte de hacer política, estos políticos visionarios han descubierto que los medios de comunicación son más que meros altavoces de su sabiduría. ¡Son un verdadero contrapeso gubernamental! Es como un giro inesperado en una telenovela, donde los medios independientes se atreven a no bailar al ritmo de la música oficialista.

Resulta intrigante que los periodistas chayoteros, esos expertos en el arte de la reproducción del boletín, etiqueten como polarización a cualquier información que no se ajuste a su narrativa preestablecida. Después de todo, ¿Cómo podrían concebir otra forma de hacer periodismo después de casi un siglo de monotonía, sometidos al poder?

Mientras el gobierno de Hidalgo practica la "polarización" eligiendo quiénes son los afortunados periodistas, excluyendo a quienes no, para mantener esa narrativa autoritaria tan encantadora, es esencial recordar la importancia de la libertad de expresión y los medios independientes. Después de todo, la democracia no solo es el derecho a votar, ¡también se trata de cómo limitamos ese poder tan creativo!

Por último, el gobernador, en un acto de inclusión magistral, aseguró un lugar para los de siempre y cerró la puerta de Morena para las bases. 

Una obra de teatro tan dramática como la salida lenta y silenciosa de las bases de Morena, mientras los nuevos actores del PRIANRD entran triunfalmente al escenario. ¡Qué emoción! Quién dijo que la política no es un reality show donde los productores saben quiénes son los ganadores y los expulsados de Big Brother.