EU e Israel bombardean Irán en operación conjunta; Therán responde con misiles y drones contra bases estadounidenses



Jaqueline Sagaón 

28 de febrero de 2026

Ciudad de México.— Estados Unidos e Israel lanzaron la madrugada del sábado una operación militar conjunta a gran escala contra Irán, con ataques simultáneos sobre Teherán y otras ciudades iraníes que el Pentágono denominó “Operación Furia Épica” y el ejército israelí “Operación Rugido del León”. La República Islámica respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, elevando el conflicto al umbral de una guerra regional abierta.

El presidente Donald Trump confirmó el inicio de la campaña en un video difundido en su plataforma Truth Social, en el que afirmó que el objetivo es “eliminar las amenazas inminentes del régimen iraní” y advirtió que Irán “jamás podrá tener un arma nuclear”. Trump monitoreó los ataques desde su residencia en Mar-a-Lago y habló por teléfono con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, según informó la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Netanyahu declaró que la operación busca “eliminar una amenaza existencial” y que los ataques se dirigieron contra instalaciones de la Guardia Revolucionaria, el cuerpo paramilitar Basij y sitios de misiles balísticos iraníes. El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir, calificó la operación como “importante, decisiva y sin precedentes” para desmantelar las capacidades del régimen.

Un oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel confirmó a la prensa que la operación fue planeada “durante muchas semanas” en coordinación con Washington y que durará el tiempo “necesario”. Señaló que entre los objetivos se encontraban “altos cargos políticos y de seguridad” iraníes reunidos en varios puntos de Teherán, aunque se abstuvo de confirmar si el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, fue alcanzado.

La televisión pública israelí Kan, citando fuentes militares, reportó que Khamenei y el presidente Masud Pezeshkian figuraban entre los blancos del ataque. Horas después, el canciller iraní Abas Araqchí declaró a la cadena NBC News que el líder supremo seguía vivo “hasta donde yo sé”, mientras el hijo del presidente, Yousef Pezeshkian, afirmó que su padre también estaba ileso. La agencia oficial IRNA confirmó que Pezeshkian se encontraba “sano y salvo”. Araqchí reconoció la muerte de dos comandantes militares en los bombardeos.

Los ataques dejaron al menos 85 muertos confirmados, la mayoría de ellos alumnas de una escuela primaria en la ciudad de Minab, en la provincia sureña de Hormozgán. Las autoridades iraníes actualizaron la cifra de manera sucesiva durante la mañana, desde cinco hasta 85 víctimas mortales. El presidente Pezeshkian calificó el ataque a la escuela de “acto bárbaro”.

Irán respondió con lo que la Guardia Revolucionaria describió como la “primera oleada” de misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en la región. El ejército israelí activó sus sistemas de defensa antiaérea y emitió alertas a nivel nacional. Las sirenas sonaron también en Jordania y en varias ciudades del norte del país. Qatar reportó haber repelido una segunda ola de ataques iraníes sin bajas ni daños materiales. En Emiratos Árabes Unidos, la metralla de un misil iraní mató a una persona en Abu Dabi, la primera muerte confirmada del contraataque.

Israel cerró su espacio aéreo y declaró estado de emergencia por 48 horas. Irán hizo lo mismo y ordenó el cierre de todas las universidades hasta nuevo aviso. El Consejo Supremo de Seguridad de Irán instruyó a los ciudadanos de Teherán a evacuar la capital ante la expectativa de nuevos bombardeos, y reestableció parcialmente el servicio de internet y telefonía tras un corte casi total que dejó la conectividad en el 4%, según la organización Netblocks.

La campaña aérea se extendió a otras ciudades iraníes. La agencia Fars reportó explosiones en Isfahán, Qom, Karaj y Tabriz. Israel lanzó oleadas sucesivas de ataques y afirmó haber golpeado “cientos” de objetivos. Funcionarios estadounidenses confirmaron a Fox News que la operación durará “días, no horas” y que no se trata de una acción quirúrgica ni limitada.

El secretario de Estado Marco Rubio notificó con antelación a los miembros del llamado Grupo de los Ocho del Congreso estadounidense. La Administración Trump anunció además la creación de un grupo de trabajo del Departamento de Estado para asistir a ciudadanos estadounidenses en la región. El gobierno británico informó que aviones de su país participan en “esfuerzos defensivos coordinados”, aunque aclaró que no formó parte del ataque inicial.

Las reacciones internacionales llegaron de forma inmediata. El secretario general de la ONU, António Guterres, exigió el “cese inmediato de las hostilidades” y advirtió que la situación “pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales”. El Consejo de Seguridad convocó una sesión de urgencia. China expresó “gran preocupación” y reclamó el cese de operaciones. Rusia calificó los ataques de “peligrosa aventura” que acerca a la región a una “catástrofe radiológica”. Francia, Alemania y Reino Unido emitieron un comunicado conjunto en el que pidieron reanudar negociaciones entre Washington y Teherán, sin pronunciarse sobre los ataques israelíes y estadounidenses. Omán, mediador en las negociaciones previas, exigió el cese inmediato de las operaciones y convocó al Consejo de Seguridad a imponer un alto el fuego.

El espacio aéreo de Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y el sur de Siria fue cerrado. Air France, Lufthansa, SWISS, Air India y Turkish Airlines suspendieron sus vuelos hacia la región. Aviones con destino a Tel Aviv y Dubái fueron desviados o regresaron a su punto de origen.

Reza Pahlavi, hijo del difunto sah de Irán, celebró los ataques en un video difundido en línea y afirmó que la “victoria final” estaba cerca, llamando a las fuerzas de seguridad iraníes a unirse al pueblo y no al régimen.

Al cierre de esta edición, Israel mantenía activas las operaciones aéreas sobre Irán, Teherán seguía bajo amenaza de nuevos bombardeos y el Consejo de Seguridad de la ONU se encontraba reunido de urgencia sin que ninguna de las partes hubiera señalado condiciones para un alto el fuego.​​​​​​​​​​​​​​​​