Sheinbaum y Trevilla narran distintas versiones del mismo operativo que abatió al Mencho respecto a participación de EE.UU.



Alonso Quijano 

23 de diciembre de 2026

Ciudad de México.— Un mismo operativo, una misma conferencia matutina y dos narrativas que no terminan de encajar. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum se empeñó en subrayar la autonomía soberana de México en la eliminación de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, reconoció en la misma tribuna que la inteligencia compartida por el Comando Norte de Estados Unidos fue “extremadamente importante para el éxito de la operación”. La brecha entre ambas declaraciones no pasó inadvertida para agencias como Reuters, que la colocaron en el centro de su cobertura del lunes 23 de febrero de 2026.

El operativo tuvo lugar la mañana del domingo 22 en la zona serrana de Tapalpa, Jalisco, donde fuerzas federales —Ejército, Guardia Nacional y Fuerza Aérea— localizaron al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tras el seguimiento de una de sus parejas sentimentales. El enfrentamiento fue de alta intensidad: los elementos federales fueron recibidos con fuego de armamento de guerra, incluidos lanzacohetes. Cuatro presuntos integrantes del cártel murieron en el lugar; tres más, entre ellos Oseguera Cervantes, fallecieron mientras eran trasladados en helicóptero con heridas de combate hacia la Ciudad de México.

En la conferencia matutina del día siguiente, Sheinbaum fijó una postura inequívocamente política. “Todas las operaciones se realizan por las fuerzas nacionales, no hay participación de las fuerzas de Estados Unidos. Lo que hay es intercambio de información”, declaró la mandataria, subrayando que el músculo táctico fue cien por ciento mexicano. El mensaje apuntaba hacia adentro: frente a una opinión pública históricamente sensible a la injerencia extranjera, la narrativa de soberanía plena tiene un valor político innegable.

Sin embargo, Trevilla Trejo ofreció una lectura distinta desde el mismo podio. El titular de la Sedena no solo admitió la existencia del intercambio de inteligencia, sino que lo ponderó como un factor determinante, al tiempo que destacó que la actual administración ha fortalecido de manera significativa la coordinación con el Comando Norte estadounidense. Ese reconocimiento, pronunciado horas después de que la Casa Blanca confirmara públicamente haber brindado “apoyo de inteligencia” para ubicar al capo, amplificó la tensión narrativa que los medios internacionales se apresuraron a documentar.

La distinción no es menor. Reconocer que existió intercambio de información es admitir que sin esa inteligencia la ubicación de Oseguera habría sido, cuando menos, más lenta. “El Mencho” llevaba años evadiendo operativos precisamente porque su círculo íntimo era impenetrable; fue el seguimiento de una persona de ese entorno inmediato —facilitado, según el general, por el flujo de inteligencia binacional— lo que finalmente permitió cercarlo en Tapalpa. La pregunta que la diferencia de versiones deja sin respuesta es dónde termina el “intercambio de información” y dónde comienza la participación sustantiva.

La caída del líder criminal desencadenó de inmediato una demostración de fuerza del CJNG: el Gabinete de Seguridad confirmó 252 narcobloqueos carreteros en 20 estados, con Jalisco como epicentro con 65 incidentes que incluyeron incendios de vehículos, gasolineras y comercios, suspensión de vuelos internacionales en Puerto Vallarta y Guadalajara, y la cancelación de clases presenciales en al menos 14 entidades. Para la noche del domingo, el gobierno reportó que 229 de los bloqueos habían sido desactivados.

En cuanto a la sucesión criminal, el perfil más consolidado apunta a Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, hijastro de Oseguera Cervantes y fundador del Grupo Élite, el brazo armado más violento del cártel. Su legitimidad de linaje se reforzó tras la condena a cadena perpetua de su medio hermano en Estados Unidos, aunque el control efectivo del CJNG dependerá de su capacidad para alinear a figuras como Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, que domina la logística portuaria y el tráfico de precursores químicos, y Ricardo Ruiz Velasco, alias “El Doble R”, comandante con mayor presencia territorial en la zona metropolitana de Guadalajara. Dos operadores clave quedaron fuera del tablero en el operativo: Hugo “El Tuli”, considerado el hombre de mayor confianza de “El Mencho” en el terreno, fue abatido durante los enfrentamientos en Tapalpa; Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, fue detenido en el marco de las mismas operaciones.

Lo que el gobierno federal deberá responder en los próximos días no es solo cómo gestionará el reacomodo violento del CJNG, sino cómo concilia dos relatos oficiales que, en el momento de mayor visibilidad mediática del sexenio en materia de seguridad, apuntan en direcciones distintas. La narrativa de soberanía que construyó Sheinbaum y la gratitud operativa que expresó Trevilla no son necesariamente incompatibles, pero tampoco son lo mismo, y esa diferencia ya tiene nombre en la prensa internacional.​​​​​​​​​​​​​​​​