
Jaqueline Sagaón
Ciudad de México, 23 de febrero de 2026.— Un día después del operativo que resultó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, Elon Musk irrumpió en la conversación política mexicana con una acusación directa contra la presidenta Claudia Sheinbaum. El magnate y asesor del gobierno de Donald Trump escribió en X que la mandataria mexicana “solo dice lo que sus jefes del cártel le ordenan”, en respuesta a un video que circulaba en esa plataforma con declaraciones previas de Sheinbaum en las que descartaba retomar una estrategia de confrontación directa contra el crimen organizado.

El comentario de Musk no se limitó a la acusación política. En el mismo tuit añadió que “el castigo por desobediencia es algo peor que un plan de mejora de desempeño”, en una insinuación sobre las consecuencias que enfrentaría la presidenta si contradijera las supuestas órdenes del crimen organizado. La publicación generó decenas de miles de interacciones y encendió de inmediato la respuesta de operadores políticos y legisladores de Morena.
La diputada Andrea Chávez fue una de las primeras en contestar. “No puedes estar más alejado de la realidad”, escribió, y recordó que México tiene una presidenta “que comanda a las Fuerzas Armadas que el día de ayer abatieron al criminal más peligroso del país”. La legisladora Julieta Ramírez fue más agresiva en su réplica: señaló que Sheinbaum ha logrado “los mejores resultados en combate al crimen en más de 50 años”, exigió a Musk colaboración para frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México y remató con una pregunta que rápidamente se viralizó: “Por cierto, ¿por qué no aclara sus vínculos con los archivos Epstein?”.

Alejandro Murat optó por un tono más institucional. El exgobernador de Oaxaca escribió en inglés, dirigiéndose directamente a Musk, que la política de Sheinbaum frente a los cárteles es de “cero tolerancia” y que el operativo reciente demuestra que las fuerzas armadas mexicanas “no deben subestimarse”. Murat cerró su mensaje apelando a la unidad binacional: “El enemigo no son nuestros gobiernos, sino las organizaciones criminales que amenazan a ambas naciones”.

El episodio ocurre en un momento de alta tensión en la relación México-Estados Unidos, en medio del debate sobre la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas por parte del gobierno de Trump y las presiones para una mayor intervención estadounidense en territorio mexicano. La acusación de Musk, figura con influencia directa en la Casa Blanca, contra una jefa de Estado en funciones marca un escalón más en esa confrontación y coloca al gobierno de Sheinbaum en la posición de defender simultáneamente su autonomía soberana y su eficacia en materia de seguridad, justo cuando el operativo de Tapalpa le ofrecía el argumento más contundente de su administración para hacerlo.
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PD. Total, puros chapulines y oportunistas, así como expriístas, que brincaron a Morena, salieron a la defensa de Sheinbaum.