Cuando el sha de Irán vivió en Cuernavaca



1 de marzo de 2026

La historia de nuestro país es más interesante de lo que pensamos, sobre todo cuando se regresan unas páginas en el tiempo, y descubres que parte de la dinastía iraní Pahleví jugaba tenis y comía en platos bañados de oro en el estado de Morelos.

A finales de los años setenta, Cuernavaca, en el estado de Morelos, era considerado como un centro de descanso para millonarios, artistas, integrantes de la realeza y políticos que en este pueblo, ubicado a 85 kilómetros de Ciudad de México, encontraban no sólo un clima perfecto sino también un lugar para esconderse de las cámaras y de la multitud.

En junio de 1979, llegó un personaje que cambió la historia de la capital de Morelos: Luego de la Revolución Islámica, el 16 de enero de 1979, Mohammad Reza Pahlaví, el sha de Irán; la palabra sha significa emperador, que enfermo y exiliado tras el triunfo de la Revolución Islámica en su país, buscaba un lugar donde vivir con tranquilidad.

Esta no era la primera vez que visitaba México. En 1975 había realizado una gira por el puerto turístico de Acapulco y zonas arqueológicas en el sureste y desde entonces hacía referencias al clima y la gente de México.

El sha llegó acompañado de su última esposa, Farah Diba, y su hijo mayor, entonces de 18 años, Reza Ciro Pahlaví. Las tres hijas del matrimonio habían ido a vivir temporalmente a Estados Unidos. Su arribo fue discreto y aunque la prensa internacional había anticipado la llegada del monarca al país, en Cuernavaca podía pasar desapercibido y encontrar tranquilidad a pesar de estar siempre rodeado de un equipo de seguridad de más de 70 personas, que lo cuidaban a distancia prudente y desde distintos ángulos.

El espacio natural para que Reza Pahlaví encontrara su refugio fue en la lujosa avenida Palmira, famosa por sus casas de estilo francés.

La del monarca, según cuenta gente de la zona, era la más lujosa de todas. Se trataba de una mansión blanca, con piscina y un salón de baile en la parte baja , el que pocas veces se usaba porque la familia no hacía mucha vida social con sus vecinos, pero sí recibía en algunas ocasiones la visita de personalidades extranjeras.

Al emperador y a su hijo sólo se les podía ver públicamente en dos lugares: en el Racket Club, donde jugaban tenis, y el restaurante del hotel “Las Mañanitas”, famoso por dar hospedaje a celebridades como un joven príncipe Felipe de España y la actriz Marilyn Monroe, entre otros.

El restaurante es famoso por estar rodeado de áreas verdes en las que todo el tiempo hay aves exóticas alrededor. La mesa 14 se hizo una de las más emblemáticas, porque la familia real iraní siempre se sentaba ahí.

Se dice que su hijo era fan de la sopa de tortilla, pero el monarca, así comiera yogurt con fruta, prefería que se lo sirvieran en platos bañados de oro.

Tiempo después, dejó México, y se fue a El Cairo en Egipto, donde falleció en 1980. Sin embargo siempre será recordado como el primer emperador de la antigua Persia que provocó una gran revolución en Irán, la cual pasó de ser una monarquía, a la República Islámica.