
Jaqueline Sagaón
12 de mayo de 2026
Washington, D.C.— El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, declaró ante el Senado de ese país que la acusación por narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es “sólo el comienzo” de futuras acciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico. 
Durante la audiencia, el senador republicano por Luisiana, John Kennedy, cuestionó a Cole sobre la acusación presentada contra Rocha Moya por presuntamente colaborar con el cártel de Sinaloa. “No cabe duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del gobierno mexicano han estado involucrados durante años, pero ahora de repente le estamos prestando atención”, respondió el titular de la DEA. 
Cole equiparó la responsabilidad de estos funcionarios con la de los propios narcotraficantes, al señalar que quienes cooperan, conspiran y facilitan el tráfico de drogas hacia Estados Unidos son igualmente responsables de las muertes que ese tráfico genera. 
De acuerdo con la fiscalía estadounidense, integrantes de la facción conocida como “Los Chapitos” habrían intervenido en la elección para gobernador de Sinaloa en junio de 2021 mediante intimidación a adversarios políticos, secuestros y robo de urnas, con el objetivo de favorecer a Rocha Moya.  El pasado 29 de abril, fiscales del Departamento de Justicia para el Distrito Sur de Nueva York y la DEA presentaron cargos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, en lo que representa el primer caso en Estados Unidos contra un gobernador mexicano en funciones por presuntos nexos con el narcotráfico. 
Tras hacerse pública la acusación, Rocha Moya solicitó licencia temporal el pasado 1 de mayo, y el Congreso estatal designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. Entretanto, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, aseguró que las autoridades mexicanas no han detectado conductas ilícitas relacionadas con el gobernador con licencia. 
Con anterioridad, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, había anticipado la semana pasada que muy probablemente se generarían nuevas acusaciones contra políticos mexicanos que cooperen con los cárteles, a partir de información aportada por capos transferidos a territorio estadounidense.  Cole no especificó nombres de otros funcionarios, pero remarcó que el gobierno estadounidense mantiene un monitoreo continuo de presuntos vínculos entre servidores públicos y organizaciones criminales. 
Washington, D.C.— El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, declaró ante el Senado de ese país que la acusación por narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es “sólo el comienzo” de futuras acciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico. 
Durante la audiencia, el senador republicano por Luisiana, John Kennedy, cuestionó a Cole sobre la acusación presentada contra Rocha Moya por presuntamente colaborar con el cártel de Sinaloa. “No cabe duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del gobierno mexicano han estado involucrados durante años, pero ahora de repente le estamos prestando atención”, respondió el titular de la DEA. 
Cole equiparó la responsabilidad de estos funcionarios con la de los propios narcotraficantes, al señalar que quienes cooperan, conspiran y facilitan el tráfico de drogas hacia Estados Unidos son igualmente responsables de las muertes que ese tráfico genera. 
De acuerdo con la fiscalía estadounidense, integrantes de la facción conocida como “Los Chapitos” habrían intervenido en la elección para gobernador de Sinaloa en junio de 2021 mediante intimidación a adversarios políticos, secuestros y robo de urnas, con el objetivo de favorecer a Rocha Moya.  El pasado 29 de abril, fiscales del Departamento de Justicia para el Distrito Sur de Nueva York y la DEA presentaron cargos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, en lo que representa el primer caso en Estados Unidos contra un gobernador mexicano en funciones por presuntos nexos con el narcotráfico. 
Tras hacerse pública la acusación, Rocha Moya solicitó licencia temporal el pasado 1 de mayo, y el Congreso estatal designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. Entretanto, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, aseguró que las autoridades mexicanas no han detectado conductas ilícitas relacionadas con el gobernador con licencia. 
Con anterioridad, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, había anticipado la semana pasada que muy probablemente se generarían nuevas acusaciones contra políticos mexicanos que cooperen con los cárteles, a partir de información aportada por capos transferidos a territorio estadounidense.  Cole no especificó nombres de otros funcionarios, pero remarcó que el gobierno estadounidense mantiene un monitoreo continuo de presuntos vínculos entre servidores públicos y organizaciones criminales.