
17 de mayo de 2026
Lo ocurrido con el fallido calendario escolar y las vacaciones mal manejadas evidenció improvisación o nulo conocimiento de la administración pública, pero los problemas que siguen creciendo en la Secretaría de Educación Pública que lleva Mario Delgado, han mostrado incapacidad, falta de voluntad o quizás una arraigada red de corrupción y abusos dentro del sistema educativo que no se atreve a cambiar.
Después de José Vasconcelos, como secretario de educación pública, estuvieron en la SEP personas de amplia trayectoria como Bernardo Gastelum, José M. Puig Casauranc, Moisés Sáenz, Ezequiel Padilla, Carlos Trejo, Narciso Bassols, Ignacio García Téllez, Jaime Torres Bodet (dos veces), Manuel Gual Vidal, José Ángel Ceniceros y otros valiosos hombres de la cultura, como Agustín Yáñez, Fernando Solana, Jesús Reyes Heroles, Miguel González Avelar.
Muchos de ellos contribuyeron con sus aportaciones y actualizaciones para tratar de poner a la educación en un plano de progreso y con ello, evitar el rezago y la obsolescencia, utilizando herramientas técnicas para no sólo validar lo realizado, sino para aplicar las mejoras al sistema en beneficio de los estudiantes en escuela pública.
Los ilustres personajes que se desempeñaron como secretarios de Educación en nuestro país, fueron cuidadosamente seleccionados por quienes llegaron a ocupar el Poder Ejecutivo, conscientes de la importancia que siempre ha revestido el desarrollo educativo de los habitantes.
La función ha sido de tal naturaleza importante y trascendente, que en muchos países ha sido base de su progreso y prestigio, dedicando amplio presupuesto para sostener los programas.
Las políticas educativas se derivan de la consulta a prominentes educadores, filósofos, doctores en Educación, líderes educativos, así como una representación de maestros y padres de familia.
De este magno comité de planeación surgen por consenso el plan que, a mediano plazo, será ejecutado por el titular de la Secretaría, rodeado de expertos responsables por los resultados que son evaluados por un comité técnico.
En estos días de abril-mayo de 2026 la Secretaría dispuso abruptamente la reducción del calendario escolar, basado de una supuesta encuesta y silenciosa aprobación de los secretarios estatales.
Este desfiguro tuvo que ser cancelado ante la protesta generalizada de la sociedad afectada, decisión cuyos argumentos no fueron aceptados: fue un ejemplo de lo que es el galimatías, caso acremente criticado por el ex secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien afirmó que el caso debe dar motivo a un gran debate nacional sobre el futuro de la educación en México, y que fue éste un “ejemplo de la profunda crisis educativa que ahora vive la educación”.
Expresó Gabriel García Márquez al hablar del estudiante de cualquier país, que “a un niño le darán alas, pero lo dejarán que él solo aprenda a volar”.
Después de José Vasconcelos, como secretario de educación pública, estuvieron en la SEP personas de amplia trayectoria como Bernardo Gastelum, José M. Puig Casauranc, Moisés Sáenz, Ezequiel Padilla, Carlos Trejo, Narciso Bassols, Ignacio García Téllez, Jaime Torres Bodet (dos veces), Manuel Gual Vidal, José Ángel Ceniceros y otros valiosos hombres de la cultura, como Agustín Yáñez, Fernando Solana, Jesús Reyes Heroles, Miguel González Avelar.
Muchos de ellos contribuyeron con sus aportaciones y actualizaciones para tratar de poner a la educación en un plano de progreso y con ello, evitar el rezago y la obsolescencia, utilizando herramientas técnicas para no sólo validar lo realizado, sino para aplicar las mejoras al sistema en beneficio de los estudiantes en escuela pública.
Los ilustres personajes que se desempeñaron como secretarios de Educación en nuestro país, fueron cuidadosamente seleccionados por quienes llegaron a ocupar el Poder Ejecutivo, conscientes de la importancia que siempre ha revestido el desarrollo educativo de los habitantes.
La función ha sido de tal naturaleza importante y trascendente, que en muchos países ha sido base de su progreso y prestigio, dedicando amplio presupuesto para sostener los programas.
Las políticas educativas se derivan de la consulta a prominentes educadores, filósofos, doctores en Educación, líderes educativos, así como una representación de maestros y padres de familia.
De este magno comité de planeación surgen por consenso el plan que, a mediano plazo, será ejecutado por el titular de la Secretaría, rodeado de expertos responsables por los resultados que son evaluados por un comité técnico.
En estos días de abril-mayo de 2026 la Secretaría dispuso abruptamente la reducción del calendario escolar, basado de una supuesta encuesta y silenciosa aprobación de los secretarios estatales.
Este desfiguro tuvo que ser cancelado ante la protesta generalizada de la sociedad afectada, decisión cuyos argumentos no fueron aceptados: fue un ejemplo de lo que es el galimatías, caso acremente criticado por el ex secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien afirmó que el caso debe dar motivo a un gran debate nacional sobre el futuro de la educación en México, y que fue éste un “ejemplo de la profunda crisis educativa que ahora vive la educación”.
Expresó Gabriel García Márquez al hablar del estudiante de cualquier país, que “a un niño le darán alas, pero lo dejarán que él solo aprenda a volar”.