Divide y vencerás, la estrategia de Grupo Hidalgo.




Julio Gálvez | Ajedréz ♟

En Hidalgo la cultura del saqueo tiene su historia en el sistema neoliberal, el cual se encargó de monopolizar y privatizar el poder (desde los sexenios de Miguel de la Madrid, Salinas y sus personeros en tierras Hidalguenses) en las manos de unas cuantas familias que se han prestado la gubernatura de ese estado por décadas, para conservar sus privilegios obtenidos a costa de la pobreza del pueblo hidalguense y del gobierno.

Los exgobernadores de Hidalgo, a partir de la llegada y creación del concepto "el Nuevo PRI" crearon un grupo cerrado de potentados con el objeto hacer negocios con empresas privadas controladas por prestanombres que de la noche a la mañana se han enriquecido de forma evidente en esta entidad federativa. No por algo la estafa maestra tiene sus orígenes en el fraude que empresas fantasma cometieron en agravio del sistema de Radio y Televisión de Hidalgo desde el sexenio de Osorio Chong, encubriéndose el mismo esquema de saqueo con la detención de diversos funcionarios de segunda linea.

Los exmandatarios hidalguenses, protegidos siempre por el gobierno de Hidalgo, se han convertido en dueños de cadenas de tortas, taxis, hoteles, fábricas, notarías, fraccionamientos y empresas obtenidas al amparo del poder público y de los privilegios que aún conservan. Durante 90 años, el PRI en Hidalgo normalizó la corrupción en la mente de los ciudadanos para que los caciques de ese partido se siguieran beneficiando a través de títeres en el gobierno (jóvenes manipulables) y contratos con empresas privadas propiedad de ellos mismos (neoliberalismo en lenguaje del pueblo).

Sin valores y ética en la política (porque ahora tratan de hacerse los intelectuales cuando no lo son) piensan que es normal robar del erario, el diezmo, hacer negocio a toda costa, privatizar con fines personales, condonar impuestos, etc. Usaron al sistema gubernamental para enriquecerse y ahora quieren permanecer en el gobierno en épocas de López Obrador.

En Hidalgo, desde los tiempos del nuevo PRI existen políticos y pseudo empresarios sometidos mezquinamente a partidos (creados de un día para otro en Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial) con el objeto de aportar dinero a campañas políticas, para después hacer negocio con el gobierno, y así entrar al juego sucio del sistema.



Incluso, el ejecutivo estatal opera políticamente para dividir a la 4T y a Morena en virtud de tener la vieja costumbre de que históricamente los partidos de oposición han estado vendidos al gobierno; sin embargo, ante este panorama, Omar Fayad se ha ido aislando en el poder, se encuentra en la soledad política con sus empresarios millonarios (algunos con cola que pisar) cuando cada vez quedan menos días al frente del gobierno de Hidalgo.

En efecto, Omar Fayad al iniciar su sexenio y en la búsqueda absoluta del poder se friccionó con casi todos los grupos políticos hidalguenses ó eso simularon a "valores entendidos". Persiguió a Francisco Olvera (naturalmente porque hay que echarle la culpa al anterior); bloqueo al grupo Huichapan; algunos actuaron contra Murillo Karam y Osorio Chong, incluso 👨🏻 a valores entendidos se friccionó con Grupo Universidad.

Independientemente de lo anterior, es importante reflexionar que el gobierno actual se puede ir a la par de la pandemia al haber incumplido las medidas del Consejo General de Salubridad y usar el plan alimentario con fines electorales, situación que puede causar muertes, incluso políticas, ya que en un año comenzarán a desfilar los aspirantes a gobernador. 

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Julio Gálvez Bautista, es Licenciado en Derecho y Especialista en Derecho Civil por la Universidad la Salle; tiene estudios de Maestría en Derecho Procesal Constitucional y Doctorado en Derecho por la Universidad Panamericana. Desde el 2006 se ha desempeñado como profesor de licenciatura y postgrado, así como conferencista en materia de derecho constitucional y derechos humanos fundamentales.

Cuenta con diversas publicaciones en libros, revistas académicas y periódicos, ha enfocado su trabajo en temas sobre derecho constitucional, derechos humanos, derechos sociales, libertad de expresión y reforma gubernamental. Sus aportaciones al campo jurídico a través del activismo judicial fueron utilizadas por el Congreso de Argentina para la despenalización de la tenencia para el consumo personal de estupefacientes y psicotrópicos. Es colaborador de la Revista Internacional de Derecho “Garantismo Judicial” presidida honoríficamente por el Profesor Luigi Ferrajoli y Dirigida por el Doctor Fernando Silva García. Actualmente es Director General del Semanario El Nuevo Gráfico y del Centro de Investigaciones Sociales (CIS).