PRI es tan pequeño que se reduce a unas cuantas familias conservadoras.



Jorge Montejo
20/12/21

En el PRI poco a poco se van definiendo las cosas, los caciques y corruptos comienzan a retratarse con Carolina Viggiano como si una extraña fuerza los atrajera a ella.

Con las elecciones de 2018, los grandes políticos hidalguenses quedaron moralmente destruidos, la gente se burla constantemente de los ex gobernadores de Hidalgo en las redes sociales, no los bajan de rateros y saqueadores del pueblo.

Ante esta debacle, el PRI quedó reducido a unas cuantas familias, entre los Viggiano, Alito, Moreira y Chong se reparten las posiciones de ese partido.

Hidalgo no es la excepción, esta entidad federativa se ha convertido en lo último que queda del PRI; es nido de caciques, trinchera de políticos corruptos que tratarán de conservar sus privilegios obtenidos a través de años de saqueo, por ese motivo, jamás dejarán participar en política dentro del tricolor a jóvenes con ideas progresistas, ya que tienen miedo a ser desplazados del partido del que se han apropiado para volverse millonarios.

Por lo anterior, los jóvenes que honestamente buscan generar un cambio social en beneficio de la colectividad, los que en realidad buscan un cambio dentro del PRI, tendrán que arrebatarle a los caciques, corruptos y exgobernadores la candidatura a la gubernatura de Hidalgo, tendrán que luchar e imponerse ante ellos, toda vez que los ídolos del pasado están moralmente destruidos.

Lo anterior, en virtud de que no hay forma de renovar al PRI a través de lo mismo de siempre, este partido se ha vuelto tan pequeño que se reduce a unas cuantas familias que sólo intentan conservar sus privilegios.

Este orden de ideas, en 2022 se vivirá un momento histórico en Hidalgo, el pueblo tendrá la oportunidad de elegir a los conservadores y por el otro lado a los liberales. Los primeros, buscarán conservar sus privilegios obtenidos por casi 100 años de saqueo, mientras que los segundos tratarán de obtener la democracia en un Estado donde sólo existe una forma ideológica de pensar impuesta.