Desde que tengo uso de razón, en Hidalgo la economia de las personas depende del gobierno. Existen muy pocas oportunidades de trabajo en la iniciativa privada, ya que así fue creado el sistema, para mantener sometida a la mayoría de la población bajo el control de los políticos dependiendo económicamente de las instituciones públicas.

De esta forma, la mayoría de la prensa en Hidalgo se considera con la verdad absoluta que obtienen mediante boletines del gobierno y piensan que otras personas no pueden ser periodistas con el fin de sostener esa narrativa que les imponen desde el escritorio de un político que consideran su ídolo. 

Hemos visto en la opinión pública como periodistas que coincidían ideológicamente con el PRI Neoliberal, ahora coinciden con Morena, cuando en el periodismo también deben existir ideales. 

Por lo anterior, es importante reflexionar que durante más de 94 años, la mayoría de la prensa hidalguense ha estado sometida al poderoso político, que impuso una sola forma de pensar en la sociedad, creando un sistema de privilegios. 

En este orden de ideas, también se debe valorar el papel de los medios independientes en Hidalgo, ya que la libertad de expresión se encuentra relacionada con la democracia, la cual se materializa con la opinión pública que realizan los ciudadanos en las redes sociales y en espacios libres.

Esto es así, porque en una sociedad democrática, la diversidad de opiniones y formas de pensamiento es lo que la vuelve existente, de lo contrario, nos encontraríamos ante la presencia de un Estado autoritario.