Obradoristas son radicales.



En Hidalgo, los cercanos a Osorio Chong, Murillo Karam y Omar Fayad, incrustados en el gabinete de Julio Menchaca, encargados de realizar el improvisado plan de desarrollo de derecha, argumentan que no es necesaria la izquierda ni el obradorismo en las políticas de la nueva administración, ya que han designado expriistas porque tienen experiencia y capacidad, mientras los obradoristas son discriminados por ser radicales contra la corrupción. 

No será que, ¿La mafia del poder quiere seguir robado al amparo del poder sin oposición alguna? Que dirá el delegado Cravioto, que fue encargado de la operación política en este Estado y de juntar a los conservadores en Morena.