La hipocresía política en Hidalgo por la sucesión presidencial.



Julio Gálvez.

La clase política de Hidalgo ha sido testigo de un fenómeno preocupante: la hipocresía de aquellos que, en su afán de mantenerse en el poder, cambian de bandera política sin considerar los principios y valores que supuestamente defienden. Estos políticos, que en el pasado respaldaban a Marcelo Ebrard y ahora apoyan fervientemente a Claudia, son los mismos que antes militaban en el PRI y ahora se han sumado a las filas de Morena, revelando así su falta de lealtad y su búsqueda desesperada de conveniencias personales.

El juego de intereses y la sed de poder son una constante en la política, e Hidalgo no es la excepción. Sin embargo, resulta alarmante observar cómo algunos políticos son capaces de traicionar sus ideales y aliarse con aquellos a quienes antes criticaban ferozmente. Es evidente que su compromiso con las causas públicas es superficial y que su prioridad principal es el mantenimiento de sus privilegios.

El caso de aquellos que apoyaban a Marcelo Ebrard y ahora se han volcado hacia Claudia es un ejemplo claro de esta hipocresía. Mientras antes defendían a capa y espada las políticas y proyectos del exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, hoy en día son los primeros en alabar y respaldar las decisiones de Claudia. Sus discursos han cambiado radicalmente, y la coherencia brilla por su ausencia.

No es casualidad que estos políticos hayan pasado del PRI a Morena. El PRI, históricamente arraigado en Hidalgo, ha perdido fuerza y credibilidad debido a diversos escándalos de corrupción y a una falta de conexión con las necesidades reales de la ciudadanía. Ante este panorama, algunos oportunistas han encontrado en Morena una plataforma que les permita mantenerse en el poder sin tener que rendir cuentas por sus acciones pasadas.

Es importante resaltar que no todos los políticos en Hidalgo son hipócritas. Existen personas honestas y comprometidas con el bienestar de la población que han mantenido su lealtad a sus principios a lo largo del tiempo. Sin embargo, es lamentable que sean opacados por aquellos que cambian de bando sin importarles el impacto que esto tiene en la confianza ciudadana hacia la clase política en general.

La hipocresía política en Hidalgo es un fenómeno que no puede pasarse por alto. Los políticos que antes apoyaban a Marcelo Ebrard y ahora respaldan a Claudia, y que antes militaban en el PRI y ahora están en Morena por conveniencias personales, son un ejemplo claro de la falta de ética y principios que algunos representantes públicos exhiben. Es crucial que la ciudadanía esté alerta y exija coherencia a sus líderes, para así fomentar una política más transparente y comprometida con el verdadero bienestar de la sociedad. Solo de esta manera se podrá construir un futuro político más justo y confiable para Hidalgo.