Una vida en paz y con proposito.



ANDREA JASSÁN.

Y a propósito del pasado 8M, y de las muchas aristas que tiene este día en particular, quiero enfocarme en una, en especial, la violencia familiar, en específico de un "hombre" hacia su pareja sentimental “mujer”.

De lo que normalmente se habla es del abuso durante la relación, de cómo se justifican las acciones del abusador o se revictimiza a la mujer con frases cómo: ¿porque lo permitiste?, tu tuviste la culpa por provocarlo, ¿porqué no lo dejaste antes?, yo lo hubiera dejado a la primera, sufriste porque quisiste, tu lo escogiste, te dejaste engañar, atraes lo que mereces, entre otras, más o menos desafortunadas.

De lo que pretendo hablar es del abuso que se genera después de decidir dejar a la persona y/o denunciar al abusador.

Una mujer después de haber sido víctima de abuso por casi dos años, que sufrió abuso, violencia física, emocional, psicológica, económica, patrimonial y social, decidió hacer contacto cero y denunciar penalmente al agresor.

Cómo consecuencia de esta decisión este "hombre" se dedicó a difamarla con el grupo común de "amigos" que frecuentaban y con las personas relacionadas con su trabajo, y distintos grupos sociales. Mandando audios, chats y videos que recabó durante la relación sacados de contexto y modificados para lograr aislarla socialmente.

El grupo de supuestos "amigos" la han bloqueado de las redes sociales, le han dejado de hablar, incluso evitan saludarla. Ha amenazado, chantajeado y manipulado para que la saquen de grupos sociales, políticos y laborales. Por supuesto que él ahora juega el rol de víctima.

Al final no importa el nivel social, cultural, económico, ni la edad, algunas personas siguen creyendo las difamaciones y mentiras, así como caen en manipulaciones, sin sentarse a reflexionar o por lo menos dar el beneficio de la duda y escuchar la otra versión, la de la mujer.

Creen ciegamente en la versión del "hombre", quizas por otro tipo de intereses.

En cualquier situación existen tres versiones: la de ella, la de él y la real.

En este caso, ella decidió callar y no hacer caso a las provocaciones e indiferencias, mejor dedicó su energía y atención para trabajar en ella, sanar todas las secuelas que esté abuso le dejó, así como en sanar sus heridas para evitar caer en una situación similar otra vez.

Encontró algunas espacios en redes sociales, con personas que a través de sus publicaciones le hacían sentido y le ayudaban a sanar, sin embargo, también fueron bloqueandola de sus redes, sin ninguna explicación y estoy segura que nunca le faltó al respeto a estas personas ni a su audiencia.

¿Coincidencia? No lo creo, sin embargo, no le preocupo, siguió avanzando en el camino de la sanación y el perdón. Así como le cerraron puertas, se han abierto muchas más.

Hoy sabe quiénes son sus verdaderos amigos, sus amigos de siempre nunca la dejaron sola y ahora tiene nuevas amistades que todos los días enriquecen su vida y la hacen sentir y darse cuenta que realmente nunca ha estado sola.

Sus relaciones sociales, políticas y empresariales siguen y se están fortaleciendo cada día más.

No esta sola y nunca lo ha estado, el valor como persona no se mide en relación a si se tiene o no pareja, cuántas ha tenido, o bien cuánto tiempo han durado sus relaciones de pareja.

Su valía como persona se refleja en sus acciones, en su congruencia, en sus principios, en sus valores y en la forma como enfrenta sus errores día a día.

A su agresor le ha pedido que la deje en paz, que deje la persecusión, así como la campaña de desprestijio, difamación y odio que ha emprendido en su contra. Ella sabe que no es la úncia víctima de este "hombre", y le encantaría ser la última. Aunque siendo realistas, ésto no va a suceder.



¿Perdonarlo? Ojalá un día llegue a ese momento tal como Ghandi o la Madre Teresa de Calcuta. Esta muy lejos pero trabaja todos los días en llegar a ese momento. Lo que sí es que no le desea ningún mal, la vida se encarga de regresar lo que siembras.
A las personas que creyeron en él y cayeron en su juego de manipulación, no les guarda rencor, los entiende, ella también cayó. Sí algún día quieren escuchar su versión o bien aclarar algo de lo que les dijeron de ella, sabrán dónde encontrarla.

Gracias a Dios, a sus amigos, familiares y a la ayuda profesional pudo escapar y hoy es una mucho mejor versión de si misma.

A las mujeres que se vieron identificadas en este relato, les digo, no están solas, no es fácil, pero es más difícil quedarse y solo quejarse. Es un camino doloroso sí, pero es mucho más doloroso el sendero anterior.

Las frases cómo tú sola puedes, no necesitas a nadie, tu puedes darte amor, tu eres tu propia felicidad, entre otras, yo las arreglaría de la siguiente forma porque así fue como yo realmente les encontré sentido.

Somos seres que vivimos en sociedad, en grupos, en compañía, por lo tanto es indispensable sentirnos dentro de un grupo pero también darnos cuenta que nuestra individualidad debe ser enriquecida para poder aportar al grupo.

No es necesaria una pareja para sentirte plena, amada, querida, vista, valorada y que perteneces. Los amigos, los hijos, las relaciones sociales, laborales, politicas o empresariales, la naturaleza y demás seres vivientes, nos dan lo que necesitamos del exterior, sin embargo, si nosotros no nos damos y reconocemos desde el interior, nos sentiremos solas, vacías o que algo falta, por eso nadie y ninguna pareja nos lo puede dar.

Cómo nos podemos dar desde el interior es plática para otra ocasión, quiero concluir diciendo, el que no tengas pareja no significa que estás sola. Cambiemos el discurso, "ESTOY SOLA”, por, “NO TENGO PAREJA".

Hoy puedes tomar las manos del Ser Superior, seguir el camino para dejar de ser víctima, de hacerte responsable de tu sanación y crecimiento, convertirte en tu propia rescatadora para cambiar tu historia y tener una vida en paz y con propósito.