
3 de enero de 2026 — En medio de una inédita y profunda crisis política e institucional, la figura de la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, se ha convertido en el epicentro de tensiones internas y disputas internacionales. Según información difundida este sábado por The New York Times, citada por agencias de noticias, Rodríguez se encontraría en Caracas tras los recientes acontecimientos que derivaron en la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas de Estados Unidos.
La incertidumbre sobre su paradero surgió después de versiones contradictorias que señalaban que la dirigente chavista podría haber salido del país. Sin embargo, fuentes citadas por el medio estadounidense sostienen que Rodríguez permanece en la capital venezolana, protegida por estructuras leales al chavismo, en un momento en que la cadena de mando del Estado se encuentra profundamente desestabilizada.
Primera en la línea constitucional de sucesión
De acuerdo con la Constitución venezolana, el vicepresidente ejecutivo es quien debe asumir el cargo en caso de ausencia absoluta del presidente en ejercicio, como establece el artículo 233, hasta que la Asamblea Nacional eleve la declaratoria correspondiente y se convoquen nuevas elecciones o se complete el periodo constitucional. En este contexto, la posible permanencia de Rodríguez en Caracas adquiere relevancia política no solo para el chavismo, sino también para la oposición y actores internacionales que siguen con atención los pasos del proceso.
La situación de Venezuela escaló dramáticamente en las primeras horas de este sábado, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país había llevado a cabo una operación militar en Caracas que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Trump aseguró que Maduro sería llevado a Estados Unidos para responder ante la justicia por cargos, entre ellos narcoterrorismo, y anunció que su administración asumiría la dirección temporal de Venezuela.
La reacción en Caracas ha sido de resistencia y declaratoria de emergencia nacional por parte de altos mandos del gobierno venezolano. En cadenas oficiales, Rodríguez ha exigido pruebas de vida de Maduro y Flores, mientras sectores del chavismo reiteran su lealtad al líder capturado y denuncian la acción estadounidense como una grave violación del derecho internacional y la soberanía nacional.
Narrativas contrapuestas y un país en vilo
Mientras algunos medios y fuentes internacionales han reportado versiones sobre la posible presencia de Rodríguez fuera del país —incluyendo reportes no confirmados sobre un viaje a Rusia—, la información difundida por The New York Times y organizaciones oficiales venezolanas apunta a que la vicepresidenta estaría en Caracas, lista para ocupar el espacio de mando que podría dejar la ausencia de Maduro, en caso de que la Constitución sea invocada por la Asamblea Nacional.
La incertidumbre política en Venezuela ocurre en un momento de extrema polarización, con actores internacionales, gobiernos regionales y organizaciones de derechos humanos observando de cerca los pasos de una crisis cuya resolución es todavía incierta. En las calles de Caracas, la población permanece expectante, con preocupación por la estabilidad, el orden público y el futuro institucional del país, mientras las fuerzas chavistas y opositoras buscan consolidar posiciones ante un escenario que podría redefinir el rumbo político de Venezuela en los próximos meses.