Una jornada de esquí terminó en tragedia el 15 de febrero, cuando una avalancha sorprendió a un grupo de deportistas en las inmediaciones de Courmayeur, localidad alpina ubicada al norte de Italia. El saldo fue de tres personas fallecidas.
El deslizamiento de nieve se produjo cerca de las 11:00 horas en el sector denominado Couloir Vesses, dentro del macizo del Mont Blanc. La zona, conocida por sus descensos técnicos, no forma parte de las pistas controladas y suele ser elegida por esquiadores con experiencia en recorridos fuera de pista.
Según información difundida por medios locales, los deportistas practicaban esquí “off-piste” cuando una placa de nieve inestable se desprendió y los arrastró varios metros pendiente abajo, dejándolos sepultados.
El operativo de emergencia fue coordinado por el Corpo Nazionale Soccorso Alpino e Speleologico, que movilizó helicópteros y equipos especializados de búsqueda. Dos de los esquiadores fueron hallados sin signos vitales en el lugar, mientras que el tercero fue evacuado en estado crítico a un hospital en Turín, donde falleció posteriormente.
Autoridades regionales habían alertado previamente sobre condiciones de alto riesgo debido a recientes nevadas y fuertes vientos, factores que incrementan la probabilidad de desprendimientos en áreas no controladas. El accidente reaviva el debate sobre la práctica del esquí fuera de pista en contextos de inestabilidad climática.
.jpg)