
Omar Alejandro López renunció a la Secretaría de Bienestar para inscribirse en el proceso interno de Morena; su registro reabre la discusión sobre la continuidad del grupo que gobierna el estado.
Jaqueline Sagaón
28 de junio de 2026
Omar Alejandro López Campos renunció a la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable de Sinaloa para registrarse en el proceso interno de Morena rumbo a la gubernatura de 2027. El aspirante, identificado políticamente como cercano al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y suplente del senador Enrique Inzunza, formalizó su inscripción este sábado.
López Campos competirá por la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación, el mecanismo que Morena estableció como paso previo a la definición de la candidatura. Lo hará dentro de una lista amplia de aspirantes morenistas que buscan abanderar a la coalición integrada por Morena, el PT y el PVEM.
Su salida del gabinete no es aislada. En los últimos días, varias figuras vinculadas al entorno del gobernador con licencia dejaron sus cargos para sumarse a la misma contienda interna, en un movimiento que concentra a perfiles del mismo grupo político alrededor de la sucesión estatal.
El registro vuelve a colocar en el centro del debate la continuidad del rochismo en el poder. La definición ocurre, además, en un momento de tensión política para la administración estatal, donde la disputa interna se mide no solo en nombres, sino en el peso que conserva el grupo que hoy controla el Gobierno de Sinaloa.
El proceso apenas comienza. Morena deberá validar los requisitos de cada aspirante, medir a los perfiles en encuestas y definir quién encabezará finalmente la candidatura a la gubernatura.
López Campos competirá por la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación, el mecanismo que Morena estableció como paso previo a la definición de la candidatura. Lo hará dentro de una lista amplia de aspirantes morenistas que buscan abanderar a la coalición integrada por Morena, el PT y el PVEM.
Su salida del gabinete no es aislada. En los últimos días, varias figuras vinculadas al entorno del gobernador con licencia dejaron sus cargos para sumarse a la misma contienda interna, en un movimiento que concentra a perfiles del mismo grupo político alrededor de la sucesión estatal.
El registro vuelve a colocar en el centro del debate la continuidad del rochismo en el poder. La definición ocurre, además, en un momento de tensión política para la administración estatal, donde la disputa interna se mide no solo en nombres, sino en el peso que conserva el grupo que hoy controla el Gobierno de Sinaloa.
El proceso apenas comienza. Morena deberá validar los requisitos de cada aspirante, medir a los perfiles en encuestas y definir quién encabezará finalmente la candidatura a la gubernatura.