SER POBRE, ES VIVIR INDIGNADO

En memoria de Don Julio José Gálvez Méndez
Artículo publicado el 4 de diciembre de 2005

Comentario popular: “no solo irrita, sino que ofende ver como los políticos por “el hueso” oficial, derrochan fortunas para darse gustos de príncipes árabes y petróleos, ser político, es vivir no solo en bonanza, sino en la opulencia. En el internet, hablan de que tal político le compro un palacio a su novia en Canadá, de que algunos clubes de futbol viven en la opacidad, las autoridades deben perseguir la suciedad hasta las últimas consecuencias, ya que “cada día se le abre más el ojillo al cinturón del pobre”, porque ya no tiene que comer pero la “dolce vida”.

Algunos han manifestado, que políticos de todos lados estuvieron en Coahuila, y otros estados para apoyar a algunos que participaron en alguna contienda, para que luego fuera la gran pachanga, ni siquiera dieron entrevistas, porque estaban tan ebrios que el tufo de whisky de franja azul (de botellas de cinco mil pesos), emanaba de la carpa que tenían, en un lugar apartado para que nadie se diera cuenta de la orgía.

Se escuchaban las “carcajadas de las secretarias, quienes también se encontraban hasta las chanclas”, pero que más da mientras algunos políticos disfrutaban a lo lindo demostrando sus grandes riquezas mientras el pueblo se muere de hambre y para su gran desgracia y la mayor es haber nacido pobre, vivir indignado al ver como lo dijo el profesor Carlos Hank González, “político pobre, es un pobre político”, aunque los ciudadanos dicen que en este país no existe ningún político pobre, sino puros millonetas, y como dijo Fox, “a México ya no se le puede engañar con los políticos corruptos, el populismo y los embusteros”.

El comentario más popular es “que los políticos viven en bonanza, sobre todo los que son grandes líderes sindicales, y para muestra un botón”, Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschmpas, SNTE-PEMEX, mientras tanto el pobre pueblo muere de hambre y no solo eso sino que se encuentra totalmente indignado ante tanta indiferencia por parte de sus gobernantes quienes solo buscan su propio bienestar.