GRANDES RETOS PARA EL NUEVO PRESIDENTE DE LA CNDH

Por María Gil

La Comisión Nacional de Derechos Humanos en México (CNDH) ya tiene nuevo titular. El abogado general de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Luis Raúl González Pérez, de 52 años, ha sido elegido este jueves para el cargo de defensor nacional. El organismo independiente que vela en México por el respeto a los derechos humanos llevaba meses sumido en una crisis de credibilidad por la débil actuación de su anterior presidente, Raúl González Plascencia, muy criticado por las organizaciones civiles. González Pérez dirigirá la comisión durante los próximos cinco años. En su trayectoria profesional destaca el trabajo como fiscal en las investigaciones del asesinato del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994, caso que nunca se resolvió de forma transparente.

Su candidatura, sin embargo, no ha estado exenta de polémica. El académico de la UNAM Enrique Carpizo Aguilar acusó hace dos meses al abogado ante la propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos de plagiar un trabajo suyo para titularse como doctor en derecho. Luis Raúl González rechazó que la denuncia fuera cierta, El nuevo ombudsman nacional es licenciado en Derecho por la UNAM y diplomado en Derechos Humanos en Madrid. Fue director general de Gobierno en la Secretaría de Gobernación en 1994 y encargado del Centro de Control de Confianza de la Procuraduría General de la República en 2001. En 1990 fue director general administrativo en la CNDH y desde entonces ha ocupado distintos cargos. Tiene diversas publicaciones y ha impartido cursos sobre derechos humanos y procuración de justicia por todo el país.

Hace apenas tres días, en una tribuna publicada en el diario mexicano La Razón, el entonces candidato a la presidencia de la CNDH abogaba por la necesidad de acercar el organismo a las asociaciones civiles, como elemento “clave para los objetivos y el desempeño de las tareas sustantivas” de la comisión.

“La interlocución con dichas organizaciones debe ser parte del trabajo cotidiano del ombudsman nacional, promoviendo su involucramiento en la revisión y mejora de los programas de trabajo y generando un binomio en el propósito común, cada cual desde su ámbito, de la defensa de los derechos humanos”, aseguraba González Pérez el 10 de noviembre. Precisamente las organizaciones civiles presentaron al Senado hace dos meses un escrito solicitando que el proceso para la elección del nuevo defensor fuera transparente. Sobre el papel, el Congreso debe consultar a los grupos sociales para la propuesta de candidatos, pero en la práctica, las negociaciones se dan solo en el ámbito político.

Entre la lista de actuaciones deficientes de la CNDH a lo largo de los últimos años destacan la matanza de 72 inmigrantes centroamericanos en San Fernando (Tamaulipas) en 2010, la desaparición de 300 personas en Allende, Coahuila, en 2011, el caso Tlatlaya, donde la comisión tardó 85 días en iniciar una investigación para esclarecer los hechos que llevaron a la muerte de 22 supuestos delincuentes a manos del Ejército y la masacre de Ayotzinapa que tiene a la población al borde del estallido social.

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Fuente: Diario el País