No, la sociedad mexicana no está dividida en dos grandes grupos homogéneos que coinciden ciegamente, con los postulados extremistas del espectro político mexicano. Para muestra, el retiro del nombramiento de Javier Lozano en la COPARMEX, que pasó de ser un “vocero especial” a un “servidor voluntario” en cuestión de horas.

La totalidad de los empresarios agrupados en la Conferencia Patronal, no son detractores acérrimos del presidente y la 4T. Muchos de ellos, incluso coinciden con las políticas establecidas por el gobierno de transformación.

La agenda personal y política de Gustavo de Hoyos, no es la agenda personal y política de la totalidad de los empresarios agrupados en la Confederación. Gustavo entiende que en la oposición partidista no existe un referente que pueda agrupar a las distintas oposiciones a la 4T ni que tenga respaldo popular, la oposición partidista se encuentra moralmente derrotada. Derivado de esta lectura, la construcción de un proyecto político serio pasa por la construcción de un personaje capaz de aglutinar a los sectores que tienen desavenencias con el presidente, el mayor error para Gustavo es haber elegido el camino del golpismo que encarna Javier Lozano y aunque se trata de su primer yerro, está jugando al ensayo y error.

Del lado de los partidarios del gobierno de la transformación y la 4T, la cosa no va mejor. Sigue sin comprenderse que la cuarta transformación es un movimiento amplio, plural, heterogéneo y complejo. Las luchas intestinas al interior del partido del presidente han provocado una inestabilidad política sin precedentes y se han replicado vicios y formas propias, más del periodo neoliberal, que de un movimiento transformador.

Los tiempos del COVID-19 no son para sacar raja personal y política, sino para que el partido de la 4T pueda explicarle a la sociedad, de manera pedagógica y paciente, el desastre ocasionado por el periodo neoliberal y, sobre todo combatir los embates de la oposición golpista que recurren a #Fakenews para tratar de frenar el proceso de transformación.

El único que está haciendo su trabajo, en condiciones extraordinariamente complejas, es el gobierno de México. En un escenario idílico, la oposición debería hacer tregua para no atacar al presidente y los partidarios de la 4T deberíamos hacer tregua de las luchas intestinas y apoyar las medidas tomadas por el presidente y su equipo.

Por Carlos Mendoza Álvarez