La metamorfosis de un político hidalguense.



Maria Gil. 

Hidalgo, es un estado con mucha riqueza cultural, se encuentra ubicado en un lugar estratégico dentro del territorio nacional, pero a pesar de contar con gente talentosa como músicos, deportistas, artistas y profesionistas, sigue siendo una de las entidades federativas más corruptas de méxico gracias a la calidad ética de sus políticos.

La lambisconería es la piedra angular del sistema político hidalguense, en hidalgo cuando un político llega al gobierno después de años de hacer la barba y lamer botas, su vida se transforma radicalmente, cambia la tortilla y los frijoles por el sushi, modifica su forma de vestir, se compra la camioneta último modelo onda sicario y como por obra de magia piensa que todas las mujeres lo merecen, de lonje moco pasa a verse como Brad Pitin en su propio espejo.

De ser una persona normal, nuestro político estereotipado, inmediatamente adquiere ciertas modas que consisten en usar chamarra piteada o de gamuza, botita setentera de charol o bota vaquera, calcetín transparente onda media, traje sin corbata para verse chavo, pantalón caqui o pantalón de traje, cinturón piteado, panza hasta las rodillas y bronceado de mitin. 

Con el puestazo, nuestros políticos piensan que son intelectuales sin haber estudiado, portan pluma Montblanc sin saber escribir, todos algún día creen que llegaran a ser gobernadores, toman whisky porque ven a sus ídolos grillos hacerlo, en su sala u oficina siempre tendrán una foto en donde salen saludando a un grillo de mayor rango, les gusta que les llamen licenciados sin serlo, de la música mejor ni hablamos porque es lastimoso, cuando se sienten fresas escuchan Alejandro Fernández y lo más importante, cada espécimen reptiliano carece de valores y busca el poder por el poder para sentirse finolis, cuando se cansan de sus esposas se consiguen a una mujer más joven igual de materialista que ellos, pero su concepto de belleza es el que obtuvieron viendo a Lola la Trailera en los años ochentas.

Después de la metamorfosis de un político, si nos ponemos a hablar del trato que reciben las mujeres dentro de las dependencias públicas, de los casos de acoso sexual y ahora los feminicidios, siempre serán temas de segunda para nuestros grillos.

Día con día el pueblo se pregunta: ¿habiendo varias mujeres políticas dentro del gobierno como es que ninguna de ellas se ha puesto en verdad la camiseta? La respuesta es sencilla, están acostumbradas a ser tratadas como objeto, su dignidad humana se reduce a un puestazo, porque simplemente hacen lo que sea para conseguir un cargo público, visitan al cirujano plástico, soportan borracho y malos tratos a cambio de poder y dinero.

¿A donde estamos parados entonces? en un estado subdesarrollado, en donde nuestros políticos-magnates llegan a creer que tienen el poder por encima de la dignidad de las personas, están tan acostumbrados a la lambisconería que han perdido el piso.

Ni político, ni Brad Pitin ¿Qué tenemos? grillo simulador sin ética que aspira a la política para enriquecerse y quedar impune.