#Opinión | Jorge Montejo.
1/12/20

En México, los políticos actúan bajo intereses personales 💰 y no conforme a la ideología de sus respectivos partidos. Por décadas se enmascararon e hicieron uso de la hipocresía para sobreponer el interés privado por encima del interés público. 

En nuestra vida pública contamos con partidos que se dicen de centro e izquierda en sus estatutos y actúan bajo los principios de la derecha, están de acuerdo con el libre mercado, la privatización de los sectores prioritarios del estado y los negocios al amparo del poder en beneficio de un sector empresarial privilegiado. 

Sin embargo, estos institutos políticos se empiezan a definir en su verdadero lugar dentro del espectro político nacional con el objeto de combatir a AMLO 🧓🏽, que busca la igualdad social y mejorar las condiciones de millones de pobres en el país.

En este orden de ideas, los dirigentes empresariales Claudio X. González Guajardo y Gustavo de Hoyos consiguieron reunir al PAN, el PRI y el PRD en su iniciativa Sí por México, con miras a derrotar a Morena en las elecciones federales intermedias del próximo año. 

Para adherirse a ese pacto opositor, los dirigentes de esos partidos hicieron a un lado sus diferencias históricas con distintas justificaciones y una sola causa común: la urgencia de cancelar de tajo el proyecto del presidente López Obrador.