Entre más envejece el PRI, más pequeños se vuelve.

A sus 92 años, que cumplió en marzo, ya sólo gobierna cuatro estados, con un alto riesgo de perder dos en 2022: Oaxaca e Hidalgo. Y de perder los otros dos, Estado de México y Coahuila, en 2023.

La llegada de López Obrador a la presidencia de la República, Se trató de un golpe de timón que ha significado la declive del PRI, que cada vez capitaliza menos votos a la vez que pierda credibilidad, sobre todo a causa de los escándalos de corrupción durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Los votos por ese partido también se han visto afectados. El castigo más notorio se dio en el Estado de México, que en la pasada elección presidencial tuvo una disminución del 47 por ciento en los votos recibidos respecto a 2012.

Incluso en las entidades que controla y que están por elegir nuevo Gobernador, la situación es la misma: en Durango e Hidalgo obtuvieron el 49 por ciento menos; en Oaxaca el 37 por ciento de disminución; en Quintana Roo el 55 por ciento menos y en Tamaulipas del 51 por ciento.