09/08/22

La nueva titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, Ana Karen Parra Bonilla al parecer es de lo mas alejado a lo que sería una promotora y protectora de los derechos humanos ya que justamente su actuar es totalmente contrario a su nuevo cargo al frente de la dependencia. Los atropellos a los derechos laborales de varios servidores públicos mujeres y hombres parecen estar a la orden del día.

Recordemos que el derecho al trabajo es un derecho fundamental y esencial para la realización de otros derechos humanos y constituye una parte inseparable e inherente de la dignidad humana. Toda persona tiene derecho a trabajar para poder vivir con dignidad.

El filósofo y economista Karl Marx ya lo anunció en el siglo XIX: “el trabajo dignifica al hombre”. Una frase que no puede tener más vigencia. Aunque quizás, eso sí, “el trabajo dignifica a las personas”, suene mejor en las actualescoyunturas.

Los derechos humanos que conocemos actualmente surgen tras los horrores que la humanidad sufrió en la segunda guerra mundial; el tan poco valor en que la vida humana se había convertido fue lo que llevó a los gobiernos del mundo que habían ganado la guerra a crear una serie de instituciones, directrices y pilares que conformarían un nuevo modelo para guiar el actuar de la comunidad internacional conforme a la dignidad humana; es decir, el valor que tenemos todas las personas por el simple hecho de ser quienes somos.

Es así que en 1948 se incluyó el Derecho al Trabajo como elemento fundamental de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH); documento internacional que ha sido firmado por la mayoría de países del mundoincluyendo a nuestro México que hasta la Constitución Mexicana de 1917; fue la primera en el mundo en reconocer los derechos sociales como parte fundadora de un estado moderno; de ahí que el artículo 123° de la Constitución Mexicana sea dedicado especialmente a hablar sobre el trabajo.

Por tanto, podemos llegar a la conclusión de que indudablemente el trabajo es inherente al ser humano y éste se dignifica con él. Un precepto tan antiguo y con una validez vanguardista que todo ser humano conoce incluso el más ruin y analfabeto, entonces ¿por qué limitar el trabajo que es parte del bienestar humano e incluso un derecho universal? 

Entonces ¿Por qué la nueva titular de la Comisión de Derechos Humanos al llegar a tomar posesión del cargo inició con una “caza de brujas”? solicitando la renuncia de varios trabajadores que infatigables y honradamente se ganan el sustento diario para llevar a casa la felicidad que produce un trabajo digno.

Recordamos a otros personajes que han abrevado en la dependencia como doña Estela Rojas de Soto, o al hoy gobernador electo Julio Menchaca Salazar, quiendifícilmente toleraría la actitud y las afectaciones que están recibiendo varias personas servidores públicos al interior de la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo.

Analiza y reflexiona Ana Karen Parra Bonilla que tu mocedad no sea sinónimo de inexperiencia, inflexibilidad y cerrazón por el contrario que sea para dejar un estigma en la sociedad marcando la diferencia y realmente apoyando los derechos humanos y no haciendo lo contrario.