05/09/22

Triunfa el rechazo en todas las regiones chilenas en el plebiscito de este pasado domingo. La población escogió en un 62% repudiar la nueva propuesta constitucional, tres años después del estallido social y dos años después de haber aprobado masivamente cambiar la actual Constitución vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet, por lo que el mandatario Gabriel Boric ha pedido reunirse con todos los sectores políticos para impulsar un nuevo proceso constituyente.

Según los datos del Servel, el 61,9% de los chilenos rechazaron la propuesta de nueva Carta Magna redactada por la Convención Constitucional y presentada el pasado 4 de julio. En todas las regiones del país se impuso la opción del "no".

El apruebo se llevó el 38,1% de los votos, en un sufragio histórico en el que participaron 12,8 millones de chilenos, o sea el 85% del padrón electoral. Algo nunca antes visto.

El nuevo texto declaraba a Chile un “Estado social y democrático de derecho, plurinacional, intercultural, regional y ecológico”, en el que se consagraban una serie de derechos sociales, de la salud al aborto, pasando por la educación y las pensiones. Era, también, una Carta Magna verde, muy elogiada en ese sentido por Naciones Unidas, así como por ambientalistas.

Marcaba, también a la democracia chilena como “paritaria e inclusiva”.

Sin embargo, no fue sólo la derecha, sino también una parte de la centroizquierda, la que se manifestaba en contra de la propuesta.

El tema del aborto era rechazado de tajo por la derecha. Pero para otra parte importante de la población, el elemento clave en la iniciativa, el que más preocupaba, era el reconocimiento de los 11 pueblos originarios de Chile y el establecimiento de derechos inéditos para ellos. En momentos en que el sur chileno enfrenta una ola de conflictos sobre tierras que reclaman los mapuches, eran muchos los ciudadanos que temían que la situación se agravara con la nueva Constitución.