La garza de la UAEH símbolo del cacicazgo de Gerardo Sosa.



#Tenebra | Ricardo Montoya

Cuando Gerardo Sosa y su grupo de porros aglutinados en la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH) obtuvieron el control de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), solapados por el entonces gobernador Guillermo Rossell de la Lama, acudieron en pandilla al parque Miguel Hidalgo y se robaron la imagen de metal de una garza que había en el lugar y la colocaron en la fuente de la vieja exrectoría ubicada en la calle Mariano Abasolo del Centro Histórico de Pachuca.

A partir de esa momento, esa garza fue denominada por Sosa como la "mascota" de la Universidad, pero también como el símbolo de su cacicazgo porril al frente de esa institución educativa.

Fue Sosa al que se le ocurrió también la costumbre de que los alumnos arrojen al agua de la fuente a los nuevos rectores de la universidad el primer día de su gestión.

Aunque en apariencia es una costumbre divertida, de "convivencia", lo cierto es que está llena de perturbadores simbolismos :rector que desobedezca las órdenes y se oponga a los caprichos de la garza (Gerardo Sosa),corre el riesgo de ser sacado a golpes de su despacho por una orda de porros disfrazados de estudiantes y arrojado a los pies del "dueño" de la Universidad.



Por ello la valiente acción de los alumnos y alumnas del Instituto de Artes (IDA) de la universidad de tomar las instalaciones de la vieja exrectoría y de trozar el cuello de la garza de metal y mostrar la cabeza como trofeo de guerra, es un acto de legítima rebeldía juvenil contra el dominio caciquil de Gerardo Sosa y sus hermanos.

El día de la toma, 19 de septiembre, fue también simbólico.

De acuerdo al libro La Sosa Nostra del escritor Alfredo Rivera, prologado por el extinto y reconocido periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el día 19 de séptiembre de 1985, aprovechando el caos que había provocado el sismo que devastó a la Ciudad de México, el grupo de Gerardo Sosa perpetró toda una serie de desmanes y actos vandalicos en Tulancingo, donde mostró el grado de violencia al que estaba dispuesto a recurrir.

Con el pronunciamiento que los jóvenes hicieron la noche del jueves, de conformar un Comité de Huelga para toda la UAEH y de exigir la renuncia del rector Octavio Castillo, el Consejo Universitario que nada tiene de honorable y del porro Esteban Rodríguez como presidente del Consejo Estudiantil, video grabado al momento de golpear a un estudiante, puede ser el preludio del inicio de una lucha para lograr que la UAEH recupere su autonomía secuestrada por la Sosa Nostra.