
Alonso Quijano
Ciudad de México, 9 de enero de 2026.— La investigación por el homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, sumó este jueves un giro políticamente explosivo: fue detenida Yesenia “N”, identificada en reportes de prensa como secretaria particular en el equipo que encabezaba Manzo y que continuó en funciones durante la administración de Grecia Quiroz, quien asumió la presidencia municipal tras el asesinato de su esposo. La captura ocurrió en el Centro de Uruapan, en las inmediaciones de la Casa de la Cultura, un punto asociado al trabajo político del exedil.
De acuerdo con N+, la detención fue realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la ficha correspondiente aparece en el Registro Nacional de Detenciones; el medio precisa que Yesenia “N” quedó a disposición de la Unidad de Investigación y Persecución al Narcomenudeo de la Fiscalía estatal, donde se definirá su situación jurídica. En esos mismos reportes se indica que, además de su probable relación con el caso Manzo, la detención se vinculó a delitos relacionados con narcomenudeo, sin que hasta ahora se haya hecho pública, en detalle, la imputación específica por el homicidio.
La prensa nacional ha manejado que el arresto está conectado con la carpeta de investigación por el asesinato de Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante actividades vinculadas al Día de Muertos en Uruapan. El País documenta que Yesenia Méndez se integró al gabinete de Manzo en septiembre de 2024 y mantuvo presencia dentro del Ayuntamiento incluso después del cambio de mando; la misma cobertura recuerda que el entonces alcalde llegó a elogiar públicamente su perfil profesional y que, tras el crimen, ella difundió mensajes de despedida en redes sociales.
El caso Manzo ya había escalado a una operación más amplia: Expansión Política reportó que esta semana el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó sobre la desarticulación de una célula criminal presuntamente vinculada al homicidio, a partir de labores de inteligencia, análisis técnico, campo y ejecución de mandamientos judiciales en coordinación federal y estatal. En esa reconstrucción se menciona el uso de grupos de mensajería para monitorear movimientos del alcalde y coordinar el ataque; sin embargo, la autoridad no ha detallado públicamente el rol exacto que habría tenido la funcionaria detenida en esa dinámica, si es que lo tuvo.
Con esta captura, sumarían 11 personas detenidas por hechos vinculados al homicidio, incluidas detenciones de presuntos operadores, reclutadores y también escoltas del exalcalde, en un expediente que combina líneas de investigación criminal con el escrutinio a fallas de seguridad y posibles filtraciones internas.
En términos políticos, la detención tiene una carga simbólica particular: si la investigación confirma que desde el entorno municipal hubo acceso, conocimiento o eventual fuga de información relevante para el ataque, el golpe no sería solo penal sino institucional. Pero, por ahora, lo único jurídicamente sólido es el punto de partida: hay una detención, hay una investigación en curso, y cualquier atribución de responsabilidad debe pasar por el debido proceso. En México, como regla constitucional, nadie es culpable hasta que un juez lo determine.