Hallazgo arqueológico en Veracruz revela una estructura prehispánica sin precedentes de hace 1,400 años


Veracruz, México. Un descubrimiento arqueológico realizado en el municipio de Coatepec, Veracruz, abre una nueva ventana para comprender la historia de las antiguas civilizaciones que habitaron la región del Golfo de México hace más de 14 siglos.

Durante trabajos de salvamento arqueológico, especialistas localizaron una estructura cívico-ceremonial junto con una escultura monolítica de características inéditas, vestigios que podrían transformar el conocimiento sobre los asentamientos prehispánicos establecidos en esta zona durante el periodo Clásico Temprano.

Los hallazgos fueron realizados en un predio del fraccionamiento San Lucas, cercano a la zona arqueológica de Campo Viejo, donde los investigadores identificaron una plataforma construida con piedra caliza blanca de aproximadamente 30 metros de longitud y 12 metros de ancho. La edificación destaca por presentar diseños geométricos y elementos circulares que, hasta ahora, no habían sido documentados en la arquitectura prehispánica regional.

Otro de los descubrimientos que ha despertado el interés de la comunidad científica es una escultura monolítica de 1.88 metros de altura que representa una escena ritual. De acuerdo con los primeros análisis, uno de los personajes esculpidos muestra rasgos que podrían estar relacionados con la tradición artística maya, lo que sugiere la posibilidad de contactos e intercambios culturales entre distintas regiones de Mesoamérica.

Las excavaciones también permitieron recuperar restos de maíz carbonizado, vasijas depositadas como posibles ofrendas y fragmentos de una cuenta elaborada con piedra verde. Todos estos materiales serán sometidos a estudios especializados para conocer su antigüedad, función y contexto arqueológico.

Aunque históricamente esta región ha sido asociada con la cultura totonaca, los investigadores consideran que aún no existen elementos suficientes para atribuir el sitio a ese grupo. Por ello, no descartan que corresponda a una comunidad local que desarrolló características propias mientras mantenía vínculos con otros pueblos del Golfo de México.

Los especialistas continuarán con las investigaciones durante los próximos meses con el objetivo de determinar quiénes edificaron este complejo, cuál fue su función y qué papel desempeñó dentro de las redes políticas, comerciales y ceremoniales de la época.

Por la singularidad de sus características arquitectónicas y el potencial histórico de los materiales recuperados, este descubrimiento es considerado uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes registrados recientemente en Veracruz, ya que podría aportar nuevas evidencias sobre la diversidad cultural y las relaciones entre las civilizaciones que florecieron en Mesoamérica hace más de un milenio.