Por María Gil.

Con la extensión de la pandemia, las campañas de vacunación contra el sarampión en 24 países ya están demoradas, y se postergarán aún más, lo que pone en peligro a menores de 37 países, de acuerdo con la Iniciativa Sarampión y Rubéola.

La razón de la demora, según agencias de la salud de Naciones Unidas, es la necesidad de mantener el distanciamiento social ante el covid-19 y la presión sobre los sistemas de salud.

“Si se toma la difícil decisión de detener la vacunación por el avance del Covid-19, instamos a los líderes a intensificar los esfuerzos para rastrear a los niños no vacunados, para que las poblaciones más vulnerables puedan recibir vacunas contra el sarampión lo más pronto posible”, dijeron voceros de las agencias en un comunicado.

“Si bien sabemos que habrá muchas demandas sobre los sistemas de salud y los trabajadores de primera línea durante y después de la amenaza de covid-19, brindar todos los servicios de inmunización, incluidas las vacunas contra el sarampión, es esencial para salvar vidas”, señalaron en el mismo documento. Sin embargo, fue la OMS la que recomendó suspender las campañas de inmunización.

Además de México, entre los países que han pospuesto sus programas de vacunación se cuentan Bolivia, Chad, Chile, Colombia, Yibuti, la República Dominicana, Etiopía, Honduras, Líbano, Nepal, Paraguay, Somalia, Sudán del Sur y Uzbekistán.

La situación de la salud pública a nivel mundial se agrava. En diciembre pasado en un reporte de la OMS se dio a conocer que sólo en 2018 casi 10 millones de personas en 2018 y causado más de 142 mil muertes, en su mayoría niñas y niños.

El avance de la privatización de la salud, los sucesivos recortes presupuestarios al sector -que conllevan desabasto de insumos así como la falta de mantenimiento de hospitales, clínicas y centros de salud-, y la precarización laboral de las y los trabajadores de la salud y son algunos de los factores que condujeron al desastre actual.

Son expresiones brutales de la anarquía capitalista, donde la vida de millones de personas está sujeta a la insaciable sed de ganancias de los empresarios y de los altos funcionarios que gobiernan a su servicio, para los cuales la salud es objeto de lucro.

Es indignante que una enfermedad para la cual existe una vacuna desde más de 50 años constituye nuevamente un problema de salud pública, que en la Ciudad de México es el segundo riesgo epidemiológico, con un brote que llega hasta ahora a 116 casos y se extiende hacia el Estado de México. El virus que amenaza a la humanidad es el capitalismo. Por eso es necesario combatirlo.