María Gil.

Continúan llegando denuncias a nuestro portal sobre la violación de derechos a trabajadores por parte del Grupo Salinas.

A pesar de que ésta situación es del conocimiento del gobierno de AMLO y de la Secretaría del Trabajo, aún no se han tomado acciones para proteger la salud de los trabajadores. En este sentido el gobierno de la 4T es cómplice de la mortal intransigencia patronal.

Esta denuncia nos llega de un trabajador de Soporte Técnico, en un corporativo del Grupo Salinas:

“En mi trabajo no nos dicen las medidas que se tomarán,solo nos dan indicaciones de laborar normal, sin sana distancia. Al comentarle yo a mi supervisora que en mi casa tengo personas vulnerables su respuesta solo fue NOS TOCÓ TRABAJAR PARA GRUPO SALINAS Y NO PODEMOS HACER NADA.”

"Si no pueden proporcionar medidas de salubridad e higiene básicas por parte de estas patronales, mucho menos consideran la opción de otorgar cuarentenas dignas a los trabajadores.!

"Yo le comenté (a la supervisora) que si podíamos hacer cuarentena voluntaria, me dijo que no. De hecho, - continúa nuestro denunciante- , Recursos Humanos sólo nos dice que si tomamos cuarentena voluntaria lo tomaran como abandono de trabajo.”

“La empresa sigue contratando personal y a los nuevos nos los ponen de sombra, es decir los sientan detrás de los que ya tenemos tiempo, para que escuchen la llamada. Por lo cual no existe sana distancia.”

Otra trabajadora, del mismo centro de trabajo denuncia que se oculta que dentro de su piso, como en el resto del corporativo ya ha habido contagios.

“Hay contagios dentro del área donde laboro. Hay 2 contagios, pero en el edificio pueden ser más ya que hay varias empresas como Didi, AT&T, Telefónica Movistar, Totalplay e Italika, comentan que han habido mínimo 3 contagios”

Los trabajadores de Grupo Salinas deben seguir denunciando al patrón consentido de la "cuarta transformación", y al calor de esto reorganizarse para impulsar el paro de toda actividad en las empresas de este voraz magnate. Hay que decirle en su cara que:

Nuestras vidas valen más que sus ganancias.