Por Jorge Montejo.

Hace algunos años como candidato, Enrique Peña Nieto explicaba como el PRI era un partido renovado lleno de jóvenes que contrastaban con ese “viejo PRI”. Ahí, en el programa Tercer Grado, mencionó nombres como Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge. El nombre de Javier Duarte en esa lista de la “camada de priístas jóvenes” no era gratuito. El veracruzano tuvo un papel importante en el triunfo electoral de Peña Nieto, no sólo porque Duarte fue quien destapó a Peña, como comenta Raymundo Riva Palacio en una de sus columnas, sino por las carretadas de dinero que Javier Duarte “transfirió” a la campaña de Peña Nieto.

Hoy, Javier Duarte ha sido sentenciado, junto con alguno que otro gobernador del "Nuevo PRI", ejemplo de juventud e inteligencia para Peña Nieto, están en la cárcel por corrupción.

Por lo anterior, en el PRI parece que se dieron cuenta de la escasez de legitimidad que su partido tiene, después de la derrota que se llevaron en las pasadas elecciones; sin embargo, tener al frente y tras bambalinas del tricolor a miembros como Enrique Peña Nieto, Osorio Chong, Fayad, Ruiz Massieu, Alejandro Moreno, Carolina Viggiano, los Moreira, Juárez Cisneros, Zamora Jiménez, etc, no refleja una renovación en las filas de ese partido, sino todo lo contrario, aunque digan que se están renovando, en realidad es más de lo mismo y solo se trata de un discurso de apariencias dirigido a los jóvenes.



En este orden de ideas, al PRI no se le cree cuando habla de combate en contra de la corrupción o de una renovación porque los mismos personajes siguen controlando a ese partido desde la cúpulas, sin embargo parece que ahora le dieron la orden a los lacayos de hacerse los intelectuales, todos salen en redes sociales leyendo libros cuando su verdadero fuerte es engañar, mentir y robar.

En realidad el PRI sigue siendo el mismo de siempre, su política la basan en apariencias, en ese neoliberalismo de cuates donde las cúpulas solo buscan utilizar a los jóvenes y a los de abajo para que los de arriba se sigan enriqueciendo.

No conocen otra forma de hacer política, sino mediante pactos, traiciones y complicidades, simularon por muchos años que hacían su trabajo, pero hoy con la pandemia por #Covid19 quedó en evidencia que ese sistema de complicidades llamado capitalismo de cuates ha dejado a nuestro sistema de salud en ruinas, ese neoliberalismo a la mexicana basado en la simulación evidenció la realidad del país.