Álvaro López | El Cerebro Habla 🧠

El día de hoy, lo más cercano a una oposición organizada al gobierno se llama FRENAAA.

Puede no gustar a muchos, pueden no tener propuestas ni un plan, pero es lo que hay. Al día de hoy, esa iniciativa es lo más parecido que hay a una oposición y se ha convertido en el receptor principal para un sector de la población que se siente preocupada por el rumbo que está tomando el gobierno de López Obrador.

FRENAAA (FREnte NAcional Anti AMLO) es una organización totalmente vertical y jerárquica donde el regiomontano ultraconservador Gilberto Lozano está a la cabeza (si algo negativo puedo mencionar de este movimiento, es eso). Básicamente él es el que decide y toma las decisiones que son delegadas a las células que esta organización tiene.

De Gilberto Lozano ya he escrito muchas cosas y la referencia que tengo de él está lejos de ser buena. Me parece que se trata de un demagogo que, escaso de tener aspiraciones presidenciales, sería un elemento bastante nocivo para el país. Dicho esto, habrá que reconocer que ha logrado hacer lo que ninguna otra oposición ha logrado hacer: convocar al ciudadano y crear una oposición medianamente articulada. A él se le ve como un hombre con “muchos huevos” y “mucha determinación”, su lenguaje rudo y tan directo como el de los regios y su discurso demagogo ha resonado en un sector de la población.

Las narrativas importan y Gilberto Lozano ha creado una muy atractiva para atraer a un sector de la población a su causa. Él no habla de discursos rebuscados que le suenan muy técnicos a la gente: él no habla de proteger al INE ni de las políticas para combatir el Covid19. Él se centra en dos conceptos muy simples y demagógicos que apelan a las emociones: “Saquemos a López Obrador del poder” y “AMLO nos va a llevar al comunismo”. 



Gilberto Lozano no se dirige al círculo rojo ni a los académicos o especialistas que lo van a refutar a la primera (los cuales, en su gran mayoría, ven con recelo este movimiento): él se dirige al ciudadano común, el cual está preocupado por llevar el pan a la casa, por sacar adelante su negocio y que generalmente no es muy conocedora de la teoría política.

La realidad es que es imposible sacar a AMLO del poder a menos que él convoque a una revocación de mandato, haga un mal cálculo y la pierda (lo cual, siendo sinceros, no va a pasar). Y la realidad es que, a pesar de que el gobierno de la 4T puede poner al país en serios predicamentos (tanto en lo económico y lo institucional) y de los cuales es completamente válido preocuparse, no veo cómo México se va a convertir en Cuba ni creo que sea la aspiración de López Obrador.

Pero el discurso funciona, porque hablar de comunismo implica decir que “te van a quitar tu casa” o “van a expropiar tu empresa”. El significante por sí mismo genera mucho temor, sobre todo en aquellos sectores que ya tienen una vida consolidada. El “AMLO renuncia” se convierte en la solución frente a estos temores: “para que no nos volvamos comunistas y no nos quiten nuestras cosas, vamos a sacar a AMLO del poder”. Estos dos elementos, sumados a la justificada preocupación de la gente por el rumbo de este gobierno, se convierten en un aliciente para formar parte de FRENAAA y ser parte de las caravanas. Si bien, no todos los que forman parte de estas caravanas creen en serio que eso vaya a pasar (que el martillo y la hoz vaya a desplazar al águila y la serpiente) y no todos siquiera simpatizan con Gilberto Lozano, se han decidido sumar porque por fin hay una oposición articulada a través de la cual pueden expresarse. 

"La gente siente una justificada incertidumbre, y Gilberto Lozano, por medio de su discurso, busca potenciarla: que la gente sienta más incertidumbre y temor y que vea en FRENAAA la solución a dichas inquietudes".
A ello, de forma secundaria, Lozano agrega un discurso ad hoc a las teorías de conspiración que circulan dentro de algunos de estos sectores (sobretodo de esas que circulan por los chats familiares del Whatsapp): teorías conspirativas que sugieren que existe un “nuevo orden mundial”, que George Soros está detrás de él, que quiere imponer el comunismo y la “ideología de género” para así establecer una dictadura mundial.

Las caravanas organizadas por FRENAAA han ido creciendo. Gilberto Lozano y los suyos han logrado, a través de las redes sociales, crear células en muchas ciudades de México (y hasta de Estados Unidos) atrayendo, sobre todo, a un sector específico de la sociedad: gente relativamente mayor de edad (sobre todo mayor de cuarenta años) en su mayoría conservadora de clase media y media-alta. No son necesariamente privilegiados ni necesariamente forman parte de las élites como muchos suelen asegurar. Varios de ellos han logrado crear trayectoria profesional y su capital por medio del trabajo y el esfuerzo y temen perderlo. Son ese tipo de personas, las que tienen ciertos recursos pero no necesariamente privilegios, las que conforman estas caravanas. Muchos de ellos no pueden “huir a Estados Unidos” ni tienen conexiones con el poder en caso de que una “tragedia comunista” explote en nuestro país.

Si bien FRENAAA está creciendo, también tendrá serias dificultades para establecerse como “la oposición”. La mayoría de las personas son mayores de edad de clases medias y medias-altas y son pocos los jóvenes que se han sumado. Al final no deja de ser un sector reducido de la población el que integra este movimiento. Esto, me parece, ocurre porque la narrativa es más atractiva para la gente grande que creció en medio de la Guerra Fría en medio del fantasma soviético y vivió en medio de crisis económicas y gobiernos irresponsables. El discurso del Nuevo Orden Mundial o la ideología de género tampoco es muy atractivo para los jóvenes que suelen ser más abiertos que “los grandes” a agendas como aquellas que tienen que ver con los derechos de las personas con una orientación o identidad sexual diferente a la heterosexual.

La narrativa de FRENAAA está pensada, al día de hoy, para sumar gente a las caravanas y mostrar cierto “músculo opositor” al régimen, pero no existe algo que vaya más allá. FRENAAA se enfoca en ser “anti AMLO” como tal más que en proponer una agenda o propuesta alternativa frente al gobierno y mucho menos para conformarse como una alternativa política.

Pero lo cierto es que FRENAAA ha logrado hacer lo que ni el PAN, ni MC, ni México Libre ni el PRI ha logrado hacer: sumar gente a su causa. FRENAAA es vista como una alternativa ciudadana y si en algo ha sido consistente Gilberto Lozano es en su crítica al sistema político, con lo cual la percepción de “ciudadano” queda legitimado. De hecho, Lozano comenzó a crecer y ganar notoriedad como opositor al régimen de Peña y tampoco ha mostrado la más mínima simpatía por Felipe Calderón.

Hoy los partidos deben tomar nota de este fenómeno. ¿Cuál va a ser su postura frente a FRENAAA? ¿Estamos viendo el surgimiento de un Trump mexicano o de un “AMLO de derechas”? ¿Debe de preocuparnos por la figura de Gilberto Lozano o debemos de regocijarnos por la gente que está tomando las calles? ¿Pactará con la oposición partidista? ¿O la seguirá concibiendo como parte de la corrupción? ¿O es que en realidad Gilberto Lozano no tiene realmente aspiraciones presidenciales?

Lo cierto es que mucha gente se está sumando, ya que se siente huérfana frente a un gobierno que le aterra y una oposición política que siente que no la representa y tiene derecho a hacerlo. La gente ha encontrado, como sea, un espacio donde manifestarse y donde pueda expresar su sentir.